lunes, 24 de agosto de 2015

Premios y Castigos

Ya conocemos un poco más de nuestros pequeños,desde la visión Montessori, hemos visto que son seres concretos (Montessori en el Hogar IV) que pasan por unos periodos sensibles cuando son pequeños y que estos son temporales (Montessori en el Hogar V), y también que debemos darles libertad, pero siempre guiada (Montessori en el Hogar VI). Y hoy vamos hablar de los premios y castigos como medio educativo en Montessori.

Para empezar y terminar en Montessori NO se utilizan PREMIOS NI CASTIGOS. ¿Por qué?


Los premios tienden a llevar a nuestro pequeño a realizar algo con intención de recibir aprobación. El peligro de esto es que el niño deja de actuar por satisfacción propia a cambio de obtener algo ajeno.

El niño termina de realizar una actividad de vida práctica, como por ejemplo, poner la ropa en la lavadora, y tu al terminar le dices eufóric@ "¡muyyyyy bien!". Estaríamos hablando de premio, y si sigues haciéndolo sucesivamente con todas las cosas, el niño ya estará condicionado a tu muy bien, esperará recibirlo y cuando no lo reciba entonces se preguntará ¿no lo he hecho bien?

En Montessori queremos que ellos sean independientes, autónomos, que sean capaces de tener un espíritu critico, que sepan cuando una cosa esta bien o mal, sin que tu se la digas, que ellos mismo te lo digan a ti. "Mira mamá que bien he limpiado los platos".

Con el castigo ocurre igual. Puesto que lo que detiene a tu hijo de no realizar o de realizar una cosa es el temor a las consecuencias negativas, no una comprensión ética y moral en cuanto al bien y el mal.
" Si no recoges los juguetes te quedarás sin ver la TV" La idea sería "Te voy a mostrar como se recogen los juguetes en casa" "No...no quiero" " Está bien, estás cansado y yo lo entiendo quizás tu hermano/papá quiera ayudarme" puede ser que no los recoja, y te toque recogerlos a ti y a papá, pero el ya te ha visto recogiéndolos, sabe que en casa se recogen las cosas.

Hemos de mostrarle al niño como queremos que se comporten dando ejemplo. Las normas básicas de convivencia serían: respetarse a sí mismo, a los demás y respetar los materiales (muebles, juguetes, etc). Esas son las tres normas que en un salón Montessori que se deben cumplir, en una casa donde se quiera llevar a cabo esta forma de comprender y vivir ocurre igual.

Montessori educaba para la paz ¿qué sentido tendrían los premios y los castigos en su metodología? Sería una contradicción. La paz no es una condición debe ser un estado natural para nuestros hijos y la sociedad.

Hasta la próxima, nos vemos en facebook.


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