lunes, 25 de enero de 2016

¿Por qué evitar los castigos? ¿cuáles son sus consecuencias?


Antes de empezar esta entrada me gustaría comentar que me he servido de una fuente poderosa para poder explicar las consecuencias del castigo. Se trata de La Disciplina Positiva, que tan bien se complementa con la filosofía Montessori y de la que ya os he hablado en varias ocasiones. Recordar también que en la educación Montessori no se utilizan premios ni castigos. Por tanto existe una buena unión entre la DP y Montessori.




Veréis existen dos maneras de interactuar con nuestros hijos una es desde el CONTROL y otra es desde la CONEXIÓN RESPETUOSA.

Mientras el castigo es una herramienta para poder tener un CONTROL sobre nuestros hijos. La Disciplina Positiva es una herramienta para poder CONECTAR con nuestros hijos de manera respetuosa.

Está claro que el castigo a corto plazo tiene un resultado, y es que en ese momento puede que la conducta deje de realizarse simplemente por temor...

Pero ¿qué es lo que realmente está pensando nuestro hijo en ese momento? ¿cómo se siente? 

El castigo impone tu voluntad contra la suya, es una lucha de poder. Nace de la irracionalidad, cuando nuestro cerebro está en estado reptiliano. 

¿Por qué se recurre al castigo? la prisa, pensar que los padres deben se autoritarios, el hecho de que los padres sientan que tienen el poder sobre la situación, etc. ¿Pero qué conseguimos en nuestros hijos con esta actitud? Que se sientan infravalorados, incomprendidos, con ganas de desafiarnos, con ganas de imponer su voluntad, con ganas de revancha.

Con los castigos encendemos en nuestros hijos la mecha de una “Bomba”. Castigo, tras castigo, la mecha va propagándose, hasta que finalmente la bomba explota. 

A corto plazo parece que tenga resultado, pero dentro de nuestros hijos se está creando un malestar interno, una visión negativa sobre la maternidad y la paternidad, donde nuestro hijo no se siente a gusto con nosotros sino que siente que tiene que desafiarnos en todo momento. SE SIENTE AMENAZADO.

La Disciplina Positiva trata de evitar justamente la imposición, la obediencia, la fuerza, las relaciones verticales. La disciplina positiva no es a corto plazo, no se ve en el ahora, es una construcción que se va creando en el interior de nuestros hijos, en vez de una bomba encendemos una vela. Donde mediante el respeto mutuo, la escucha activa, la validación de los sentimientos, la comunicación respetuosa,  el acuedo de las normas del hogar, las reuniones familiares, el enfoque a soluciones, y todas las herramientas que sustentan esta filosofía, hacen que poco a poco esa llamita que hay dentro de nuestros hijos comience a encenderse, a crear un clima confortable dentro de su ser. 

Con la Disciplina Positiva encendemos una vela. Poco a poco, con respuestas respetuosas, vamos haciendo que sea posible que se encienda esa llamita dentro de nuestros hijos. Y que crezca y comience a crear un clima confortable dentro de su ser. Poco a poco creamos una conexión, donde nuestros hijos confiarán en nosotros, sentirán que se les tiene en cuenta.

Nuestros hijos poco a poco comienzan a sentir confianza en sí mismos y en nosotros, seguridad en un entorno donde no se les juzga, no se les culpa, no tienen que tener miedo, y por tanto tienen la oportunidad de reconocer y resolver sus problemas, experimentan en primera persona las consecuencias naturales de las cosas y ponen responsabilidad en cada cosa que realizan.

En cambio mediante el castigo la unica opción que le damos a nuestros hijos es la de defenderse de sus propios padres. Nuestros hijos nos ven como una amenaza para su bienestar y todo ello hace que como padres perdamos la magnífica oportunidad de que ellos sean capaces de aprender habilidades sociales y de vida: respeto hacía mi mismo, respeto hacía las personas, respeto hacía el ambiente. Responsabilidad conmigo mismo, responsabilidad con las demás personas, responsabilidad con el entorno. Pierden por tanto el saber como responder ante los problemas, pierden la toma de decisiones, no se enfocan en la solución sino en el problema. Lo que hace que en un futuro se conviertan en personas poco éticas y compasivas, personas rebeldes, autoritarias, personas donde les da igual lo que sienta el otro...

El Castigo lo que trae con él es la anulación por completo del sentido de pertenencia de nuestros hijos. Ellos dejan de sentir que pertenecen a la familia, se ven lejos de esa conexión. Deteriora poco a poco la unión familiar. Conduce indudablemente a que nuestros hijos piensen y sientan que deben vengarse.


Como padres debemos dar ejemplo, debemos aprender a canalizar nuestras emociones, debemos tomarnos un tiempo fuera positivo en los momentos que nos veamos que la “rabia” se apodera de nosotros. Podemos acudir a nuestra pareja, si en ese momento lo que vamos a decir a nuestros hijos no va a traer nada bueno. Podemos marcharnos, respirar hondo, para volver ya tranquilos y hablar las cosas fuera del problema, desde una visión calmada y enfocándonos en las soluciones. Desde el respeto, la empatía. Ofreciento por tanto, nuestro mejor YO.

11 comentarios:

  1. Acá veo lo que no hay que hacer, pero no dice exactamente que es lo que hay que hacer... En vez del castigo... Como procedemos??

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    1. Hola Pablo existen herramientas respetuosas para poder lidiar con los conflictos, lo primero que los padres deberíamos saber es que un niño no es malo, sino que siente que debe de pertenecer a su familia de una determinada manera para que se le tenga en cuenta. Las personas somos seres sociables por naturaleza y necesitamos sentir que pertenecemos a un grupo de referencia. La cuestión es que los padres debemos darnos cuenta porque nuestro hijo ha interpretado que se le tiene en cuenta cuando realiza una acción no adecuada. Como te digo te puedes informar hay muchos libros de disciplina positiva que te orienta para poder educar sin castigos ni premios simplemente desde la conexión, el respeto y el amor, también puedes ver que se han hecho estudios que corroboran los buenos resultados de este tipo de filosofía. Tienes libros muy buenos escritos por Jane Nelsen o Daniel J. Siegel sobre disciplina positiva. De todas maneras te invito a que descubras más cosas en el blog, siguiendo nuestra fan page. Un saludo, gracias por leernos

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  2. Muy bonita la teoría, pero qué hacer cuando un niño de casi dos años te pega y por más que le dices que no lo haga, que eso me duele lo sigue haciendo?.

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    1. Hay muchas herramientas respetuosas que se utilizan en disciplina positiva, te recomiendo que leas algún libro de Jane Nelsen o Daniel Siegel.
      Cada familia es un mundo, lo que le vale a una familia a otra no, es por eso que no se trata de una pócima mágica de "haz esto o haz lo otro" sino más bien de una manera de empezar a interiorizar como adultos como afrontar ciertos comportamientos y conflictos que surgen en el día a día. Y también es importante tener presente que las cosas no cambian de hoy para hoy, ni de hoy para mañana, que se trata de un cambio que se visualiza con el tiempo, y es por eso que exige paciencia. Si lees también los libros de Maria Montessori verás la importancia de los periodos sensibles y las etapas del desarrollo, y también que hacía los 2 años, los niños se enfrentan a un gran descubrimiento, su poder de decisión, entre otras muchísimas cosas...y por otra parte el control de la voluntad no lo tienen todavía desarrollado como tal, por eso aunque ellos quieren obedecer su cuerpo no les deja obedecer...en muchas ocasiones. Un saludo :)

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  3. La teoría esta muy bonita pero qué hacer cuándo un niño de casi dos años te pega y por más que le dices que me duele, que eso no se hace lo sigue haciendo?

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  4. De acuerdo con todo.Lo difícil es aplicarlo.Mi hijo tiene sueño pero estamos cenando fuera de casa en un hotel a una hora prudente y de rutina todos juntos y todos lo mismo le doy la oportunidad de explorar la comida,de tocar con sus manos incluso deramarse agua encima un poco porque esta aprendiendo a beber en vasoy entiendo que es parte del aprendizaje.pero no quiere comer y sólo guarrea/explora la comida.y le digo:no quieres comer kilian? No tienes hambre? Y me dice :No.Entonces quitamos el plato.Bueno se coge un cabreo impresionante...Me agarra el brazo y me pincha el tenedor en él...Empieza a tirar del mantel.Y le Digo:Kilian me haces daño y a mamá no le gusta.Estas cansado verdad? Tienes sueño? Y hace un gesto de sueño.L e digo: te he hecho al carro para que descanses?Nada berrinche...Aun asi le acarició las mejillas y le siento en la silla...Se calma... mi hijo tiene 18 meses..Yo en ningún momento le habló enfadada aunque sí irritada me ha dejado marcados los 4 puntas del tenedor.Pero cuando me dio con el tenedor me dolió en el alma.Nosotros jamás le hemos mostrado ningún tipo de ciolencia.Jamasble hemos chillado. y mucho menos pegado.Yo creo que le hablamos en tono firme cuando hace este tipo de cosas.Y esa rabia...
    Es complicado.Cuando nuestro hijo se pone así me pregunto si algo estamos haciendo mal...

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    1. Hola Nagore arriba le puse un comentario a Alicia Cruz que justamente también responde al tuyo. Pero me gustaría decirte que no somos padres perfectos, que la pefección no existe y que el error es un regalo maravilloso que nos brinda la vida. Un saludo :)

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    2. equivocarse forma parte de cualquier proceso, de cualquier aprendizaje, sino nos equivocásemos no aprenderíamos nunca...

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