lunes, 23 de mayo de 2016

Cuento "El cojín de Martina Repentina" de Ester Llopis y Sefelinda Mustache

"A menudo subestimamos el estrés al que están sometidos los niños, pensamos que su vida es bien sencilla ya que no tienen que preocuparse por el trabajo, el pago de las facturas o el cuidado de otros...pero nada más lejos de la realidad. La infancia está repleta de cambios: nuevos aprendizajes, variables estados de ánimo de los padres, experiencias con otros niños, peleas, frustraciones, enfermedades, heridas, castigos..." El cojín de Martina Repentina: Guía Cómo Acompañar a nuestros peques en días veloces y enfadados _Laura Díaz de Entresotos_


Lo primero que pensé cuando vi este cuento es "¡Cuánta falta nos hace a los padres!" y al mismo tiempo sentí "¡Qué hermoso poder transmitirle a los niños la normalidad de las emociones!"


El cuento está escrito por Ester Llopis y las ilustraciones tan preciosas son de Sefelinda Mustache. Podéis encontrarlo AQUÍ.

Cuando leo este cuento me imagino un niño de dos años, bueno tampoco tengo que irme muy lejos, mi pequeño casi los tiene. Un niño con un lenguaje limitado que se encuentra expuesto al mundo descubriéndolo en todas sus formas, sintiendo dentro de él una explosión de sentimientos, cuando se enfada, cuando está triste, cuando se asusta, cuando está alegre, cuando está cansado, cuando está agobiado...y lo vive de una manera extrema, de una manera que quema, que brilla, que se apaga, que tensa, que duele, que ilusiona....y lo vive de una manera que se escapa muchas veces a "nuestra racionalidad"...y se escapa porque nosotros ya llevamos posiblemente más de 30 años vividos y nuestra mente y cerebro sin duda ha madurado con el tiempo. Pero ellos tan delicados, recién llegados a la vida, con su cerebro tierno, inmaduro, al que le falta todavía un gran cascaron...necesitan ser comprendidos, necesitan que los adultos seamos conscientes de su proceso de crecimiento cerebral y personal, de su proceso de crecimiento emocional. Necesitamos ser conscientes de que posiblemente el estrés que sufren nuestros pequeños tengan mucho que ver con nuestro ritmo de vida y nuestras prioridades por llegar a una hora determinada a los sitios...sin tenerlos en cuenta, sin aceptar que ellos necesitan más tiempo que nosotros para prepararse, sin ser conscientes de la tremenda realidad...


El cojín de Martina Repentina es un cuento cargado de verdad para niños y para adultos. Para niños porque se sienten identificados, porque ven que lo que le pasa a Martina puede pasarles a ellos y es lo más normal del mundo. Y para los adultos porque leen de una manera más profunda como piensa y siente un niño cuando le está sucediendo esta explosión de sentimientos.


Sabéis que desde el blog seguimos la filosofía Montessori y que no paramos de buscar libros y cuentos que se ajusten a la realidad. Porque precisamente Maria Montessori hablaba de la importancia de presentar la realidad de los 0-6 años. La razón es bien sencilla...el cerebro del niño no está preparado para ser transportado a mundos que no existen, el niño es un ser concreto y literal, con lo que se cree todo aquello que le dicen. A partir de los 6 años su cerebro si es capaz de comprender el mundo abstracto donde la fantasía ya es entendida. Pues bien...El cojín de Martina Repentina es sin duda un cuento de inspiración Montessori, se trata del día a día de una niña. Podríamos decir perfectamente que podría ser el día a día de cualquier familia...y habla de cómo se siente Martina conforme va pasando el día, qué piensa, qué siente y cómo lo afronta.


Es un cuento con mucho poder Montessori ¿Por qué digo esto? Porque Montessori educa para el respeto, para la paz, para la vida...y una cosa muy importante para las habilidades sociales es educar las emociones. La inteligencia emocional es sin duda algo que debería estar en todas las escuelas y en todos los hogares. Enseñar a los niños como canalizar sus emociones les ayudará en un futuro a ser conocedores de sus propias emociones...¿qué me pasa? ¿qué siento? para de esta manera conocer y empatizar con las emociones de los demás...¿qué le pasa? ¿qué siente? y esto hará que sienta compasión...¿cómo puedo ayudarle?


El cojín de Martina Repentina es un buen recursos para que docentes, mamás y papás y en definitiva personas que se dedican al cuidado de la infancia, puedan transmitir a los niños la verdadera importancia de las emociones. Puedan ayudar a los niños a canalizar esas explosiones emotivas y del mismo modo el adulto pueda empatizar con la mirada del niño. No estamos hablando de algo sin sustancia, estamos hablando de algo muy importante, nuestro día a día está cargado de emociones, y muchos adultos hemos llegado a la edad de adultos sin saber reconocer nuestras propias emociones...y si no sabemos reconocer las propias también está complicado reconocer la de los demás...y esto dificulta siempre nuestras relaciones sociales...por eso siempre se dice...ponte en la piel del otro...ponte en sus zapatos. Para ser adultos emocionalmente trabajados y emocionalmente conscientes debemos trabajar la inteligencia emocional, y por tanto el cómo gestionar las emociones desde la infancia...porque como decía Maria Montessori "los niños son la esperanza de la humanidad" pues ellos son los adultos del mañana, los que tendrán que rendir cuentas con sus emociones y con las de los demás y aprender a hacerlo desde la tranquilidad, el respeto y la paz es un trabajo de ahora, del presente, desde que nacen hasta toda la vida...educar la emociones es un proceso, es un aprendizaje social, no se nace sabiendo.

Si queréis saber más sobre este cuento podéis visitar su fan page de facebook AQUÍ, donde podréis ver las novedades, y más información importante sobre este tema que tanto nos atañe a todos.

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