¿CÓMO CREAR UNA VUELTA AL COLE RESPETUOSA? Ideas para inspirar.

Este confinamiento está cambiando el mundo conforme lo conocemos y hemos vivido hasta ahora.

A veces pienso que era la única forma de parar al ser humano. Porque el virus ha sido capaz de hacer lo inimaginable. Ha paralizado el trabajo, el tráfico, y esas prisas estresantes.

Los niños y las niñas cada vez estaban más alejados de sus familias, más horas en los colegios, con extraescolares, etc. Y llega un virus y nos empuja a quedarnos en casa, a hibernar como si fuéramos una familia de osos que se cuida y se protege hasta la llegada de la primavera. Y en este tiempo hemos jugado, hemos llorado, hemos reído, nos hemos apoyado. Y también han surgido nuevas inquietudes y nuevas propuestas que animan al cambio, que igual de otra forma no se habrían planteado.

Hoy me gustaría hablar de la escuela, pero no en tono de queja, ni con la intención de culpar a nadie, esto lo estamos viviendo todas y todos.Mi intención es crear esperanza y aportar ideas. 

Me imagino, este post, como una reunión familiar donde para encontrar una solución antes ofrecemos una lluvia de ideas. Eso quiero hacer yo, ofrecer una de las muchas ideas que seguro que todas las personas tenemos y que os animo a compartir aquí mismo en comentarios.

¿Cómo puede ser la escuela del futuro?

Mi sentido común, ante las noticias que he ido leyendo, me hacen pensar que el mejor lugar para disfrutar del juego y el aprendizaje es el exterior. Un lugar abierto y amplio donde sea fácil caminar, investigar con pocas barreras físicas y sabiendo que la transmisión es menor.

Un lugar donde pueda darles el sol a los niños y niñas, ya que durante este confinamiento muchas criaturas  no tenían más que una pequeña ventana a la que asomarse.

Tampoco hablo de algo novedoso, Maria Montessori le daba mucha importancia al sol, ella vivió una guerra y sentía que a los pequeños y a las pequeñas era necesario proporcionarles una fuente de energía que no tenían en sus casas, ya que en los hogares pasaban muchísimas horas encerrados y en penumbra.  

Quizás este retroceder en el tiempo es una invitación para volver «al punto de salida» en lugar de «al punto de no retorno». (cuando hablo de punto de no retorno me refiero a ese en el que no podremos hacer absolutamente nada por cambiar las cosas). Posiblemente el momento para cambiarlas sea ahora (o nunca).

También es obvio que existen nuevas formas de abordar el presente inmediato. Esta nueva normalidad que incluye el uso de la mascarilla, guardar la distancia de seguridad y no tocarse es, entiendo, que la mejor manera en la que todas y todos nos ayudamos y hacemos comunidad.  

¿cómo llevar esto a las escuelas?

infiniteplaygrounds.co.uk

Maria Montessori llamaba a la escuela «La casa de los niños y niñas» porque sentía que debía ser una extensión de hogar donde las criaturas se sintieran protegidas y acompañadas, entre otras muchas cosas.

¿Y si seguimos con esta visión? Me imagino a mi propia familia (nuclear). En casa, como todas las familias,  no llevamos mascarillas y estamos en contacto. Quizás esto de alguna manera se pueda llevar a la escuela. Tal vez  un grupo reducido de alumnos y alumnas (siempre los mismos) y una persona adulta (siempre la misma) pueda ser una solución. Digamos que sería crear una familia en la escuela.

Por otra parte podemos mirar más allá y ver el «patio» como un espacio de aprendizaje. Incluso contemplar la posibilidad de hacer excursiones a lugares cercanos que tengan naturaleza. Como cuando vas con tu familia a pasear.

hideouthouse.com

A veces la persona adulta, con su seriedad, se olvida de que el juego es el lenguaje de la infancia. Me acuerdo de la película la vida es bella. Si no habéis visto la película el protagonista es trasladado a un campo de concentración junto a su hijo pequeño y allí en un momento dado piden un traductor. Guido, que así se llama el protagonista, al ver a su hijo, y sin saber alemán, se ofrece como traductor. En ese momento Guido, en un acto de amor, traduce las reglas del oficial nazi haciendo de ellas un juego para su hijo. Guido sabe que de esa manera protege a su pequeño. 

Los problemas la mayoría de las veces no los elegimos, las soluciones sí podemos elegirlas.

Quejarnos es muy fácil, lo difícil es llegar a una solución solidaria, respetuosa y amable con todas y todos. Lo interesante de todo esto es que tenemos la oportunidad de hacer una lluvia de ideas que respete las reglas del juego para que de verdad nos ayudemos como comunidad.

Me gustaría ofrecer inspiración, por esta razón he buscado fotos de aulas de exterior que a continuación muestro en el post. 

earlyyearsstaffroom.com
st margaret's episcopal school
trilliummontessori.org
naturalplaygrounds.com
pinterest
imageneseducativas.com

Pero claro alguien podría pensar ¿y si llueve? ¿Cómo se podrían tener un espacio en el exterior sin mojarse?

Y entonces tendríamos que buscar una solución lógica. Tal vez un techado y un lugar donde poner las botas de agua. Y por supuesto un uniforme acorde a las circunstancias. Porque recordemos que la lluvia no es radioactiva, mojarnos es algo natural. 

infiniteplaygrounds.co.uk
millwoodeducation.co.uk

Y otra persona podría decir ¿Y si hace frío? Porque un aula en verano así puede estar bien pero ¿Y en invierno?

Y tendríamos que pensar otra solución lógica. Un buen equipo de ropa para exterior.  

Y también podría surgir la pregunta ¿Y para los niños y niñas más mayores? ¿Pues porque no ofrecer lo mismo? Un lugar exterior. 

pinterest
ritenour school district

Esta es una idea de las muchas que, seguro, hay. No digo que sea la mejor ni tampoco la peor, simplemente es y con eso creo que ya es mucho. Os animo a escribir vuestra propuesta aquí en este hilo, en comentarios.  En lugar de enfocarnos en el problema (buscando culpables) en lugar de quejarnos y criticar busquemos soluciones.

Y  si las buscamos con nuestros niños y niñas estoy segura que serán soluciones  originales y creativas. 

Os espero en instagram y facebook para seguir compartiendo y aprendiendo.