Las vacaciones son sinónimo de pocas o ninguna rutina, horarios más flexibles y/ o cambiantes, actividades de ocio, alimentación más arbitraría, etc. Por eso la vuelta a las rutinas puede resulta complicada si la realizamos de golpe.
Una de las cosas que podemos hacer es introducir de manera natural y de forma gradual las rutinas. Por ejemplo, comenzar con los horarios de sueño, acostarse antes y levantarse antes. Seguir con los horarios de comidas, pero sin dejar de lado esa parte de juego y ocio que nos mantiene todavía en un estado vacacional.
Implicar a nuestros hijos e hijas en la vuelta al cole y trabajo puede ayudar mucho, pues se sentirán parte y será mucho más sencillo ilusionarse por volver a ver a sus amigos y amigas y retomar de nuevo las rutinas.
No siempre es fácil anticipar la vuelta al colegio, pues a los niños y niñas les crea nerviosismo y preocupación. Una forma atractiva y amable de presentar las rutinas es a través de un cuento.
Los cuentos nos conectan con nuestras hijas e hijos, sobre todo, si los contamos en familia, y tras leerlos siempre podemos conversar y reflexionar sobre lo que hemos leído.
Actualmente este cuento es único en su especie, porque no habla de una rutina concreta, sino de todas las rutinas 😉 . La suerte es que ahora mismo está en preventa y que para esta vuelta de vacaciones podrá estar en muchos hogares ayudando a aquellas familias que quieran disfrutar de una vuelta a las rutinas más amable y respetuosa.
El cuento se títula LOLA Y LAS RUTINAS y podéis encontrarlo en las siguientes plataformas.