Los niños molestan

La infancia molesta.

Hoteles, restaurantes, medios de transporte, si damos una vuelta a cualquier lugar posiblemente veamos dos realidades: o que no se puede entrar con niñas y niños o que no está preparado para las niñas y niños.

Ahora la calle no es como era antes, trozos de tierra, lugares sin apenas coches, donde saltar, correr, trepar, jugar, bailar sin descanso. Donde niños y niñas de todas las edades jugaban. Ahora no, ahora solo hay un trozo de césped un par de columpios en los que hacer turnos. Cuatro o cinco niños y niñas porque los demás están en extraescolares. Porque lo que interesa al adulto es tener un hijo brillante no que su hijo disfrute de su infancia.

Y al llegar a casa la infancia que todavía está llena de energía necesita descargarla y los padres, las madres se ven sobre pasados con tanta energía que controlar y entonces ocurre ¡las pantallas!

Si vas a comprar para toda la semana, los niños, las niñas molestan. Porque hay que hacerlo rápido, porque hay que llenar el carro e irse cuanto antes a casa y entonces ¡las Pantallas!

Si vas al médico y estás esperando, y hablan más alto, o gritan o intentan correr, molestan así que ¡las Pantallas!

Si estás en una cafetería o un restaurante y tu peque está de aquí para allá y te miran los de al lado con cara de pocos amigos, agachas la cabeza y enciendes ¡las pantallas!

Antes habían tribus, tribus sin miedo, tribus de vecindario. Donde todos se cuidaban unos a otros. Donde los niños y niñas incluso ayudaban en casa en las tareas del hogar. Ahora hay una larga lista de quehaceres, mamá, papá trabajan y cuando llegan a casa todo está manga por hombro ¡alguien tendrá que hacerlo! Y no hay tiempo para tanta responsabilidad y no hay tiempo para quemar esa energía de infancia así que lo más rápido es hipnotizar, desconectarlos del presente un poquito así que ¡Pantallas!

Y ¿cómo amar nuestros hijos e hijas si no somos capaces de dedicarnos tiempo ni siquiera a nosotros mismos y a nosotras mismas? Las pantallas queramos o no hacen que dediquemos menos tiempo a ser quienes hemos decidido ser padres y madres.

Retomar lo que hacíamos antes de las pantallas, retomar algo que parece tan sencillo y que inevitablemente se está perdiendo: colaborar en casa, compartir tareas del hogar, jugar juntos en familia incluso aburrirse, también salir a la calle a correr, saltar, socializar, ensuciarse un poco o un mucho. Ir a la naturaleza a explorar, a tocar, a sentir, a gritar…vamos todas esas cosas que la tecnología no hace y que sencillamente es compartir tiempo en familia.

No se trata de entretener a tu hijo a tu hija. No se trata de hacerte sentir culpable, porque no lo eres, no lo somos. Lo que si somos es responsables porque nuestros hijos e hijas no molestan simplemente nos necesitan y necesitan nutrir su infancia con cosas reales que se puedan ver, tocar y sentir…sencillamente que se puedan vivir a través de su cuerpo y todos sus sentidos. Así que te propongo algo.

Si realmente te hace latir algo de lo que he escrito aquí te animo a compartirlo y si quieres reflexionar más sobre este tema y tener un manual inspirador, una guía a la que recurrir cuando llegue de nuevo el caos con ideas, planes, recursos y actividades en familia te invito a que leas este LIBRO.

¡Conecta con tu familia, desconecta de las pantallas!

¿Cómo entretengo a mi hijo/hija sin utilizar las pantallas?

¿Cómo entretengo a mi hijo o hija  sin  utilizar la tablet, el móvil, la televisión?

Tal vez te estés imaginando cómo realizar actividades con tu hijo o hija con una preparación exhaustiva o con materiales rarísimos que a veces ni siquiera se tienen  por casa.

Quizás te imaginas que las actividades deben entretener a tu hijo o hija para que tu así puedas  hacer otra cosa. 

Esas dos reflexiones son comunes entre los adultos cuando hablamos de pantallas y niños o niñas, pero la realidad es que : NO SE TRATA DE ENTRETENER  A NUESTROS HIJOS E HIJAS .SE TRATA DE VIVIR, CREAR VÍNCULO Y CONEXIÓN CON LAS PERSONAS QUE MÁS QUEREMOS. 

Si realmente tu intención es que tu puedas realizar otras tareas mientras tu hijo o hija está realizando otras cosas tal vez deberías plantearte cómo abordar las tareas del hogar para que todo pueda ser compartido y del mismo modo plantearte si en vuestra casa tu peque tiene juegos y juguetes a su altura y alcance para poder experimentar, crear y cubrir su necesidad de juego. Si tu necesidad es la de autocuidado siempre puedes delegar a otras personas de tu confianza para tener tiempo para ti.

Ahora pensarás, tal vez, que eso de realizar actividades con nuestros hijos e hijas en vacaciones es más fácil por que realmente disponemos de más tiempo. Pero claro cuando llega de nuevo las rutinas  es complicadísimo. Te entiendo. El concepto de tiempo y de cómo emplearlo para no utilizar las pantallas posiblemente visto así podría considerarse erróneo. 

Si estamos educando desde el amor y el respeto debemos ser conscientes de que nuestros hijos e hijas valoran más unas buenas cosquillas, una dosis de mimos y risas que una pantalla. Y ya veis esas dos cosas no requieren mucho tiempo ¿2 minutos? ¿5 minutos? y crean recuerdos imborrables que duran toda la vida. «¿Recuerdas cuando nos tumbábamos en el sofá y hacíamos ataques de cosquillas?» o «cuando nos dábamos un abrazo los cuatro y decíamos: ¡vamos hacer un sándwich de familia!»

No es tener más tiempo, no es hacer actividades rebuscadas, eres tú, tú presencia como mamá, como papá. Es el sentir que nos dedicamos tiempo estemos en casa, en la ciudad o en la naturaleza. Allá donde vayamos podemos crear planes juntos, juegos, actividades que no requieran una pantalla. Incluso cuando vamos al médico o un restaurante podemos hacer que nuestra espera sea más amena y compartida. No podemos pedir a nuestro hijo o hija que no mire una pantalla si nosotros mientras esperamos la estamos mirando. No sería coherente. 

¿Y qué actividades podría hacer con mi hijo o hija? Piensa por un momento ¿qué hacías tú con tus padres que te gustaba tanto? ¿qué recuerdos de planes, de juegos, de momentos agradables se han quedado en tu memoria? ¡Son esos momentos los que aunque hayan durado un pequeño instante se han quedado guardados para siempre dentro de tí! 

Los únicos materiales imprescindibles para estas actividades sin pantallas son tu presencia como mamá, papá. Tu hijo, es tu hija. Sois vosotros como familia. 

Preparar la cena en familia, una receta inventada, una noche de cuentos, subirse a la montaña más alta para ver las estrellas, bañarse en un balde hasta que no quede agua dentro, bailar juntos hasta que nos tiemblen las piernas, gritar al horizonte allá donde parece que no hay civilización. Vivir, comprendernos, saber qué le gusta a la otra persona, que detesta, qué nos gusta a nosotros y nosotras mismas. Disfrutar de la vida, desconectar de la tecnología para conectar con nosotros y las personas que más queremos. 

A veces buscamos para nuestros hijos e hijas actividades raras, rocambolescas con la intención de que puedan estar entretenidos, cuando realmente lo que quieren ellos y ellas es disfrutar de ese tiempo y si pueden disfrutarlo junto a las personas que quieren todavía tiene más valor. Así que no se trata de que busquemos cosas inalcanzables sino que volvamos a alcanzar aquellas cosas que ya no hacemos, que incluso hacían nuestros abuelos y abuelas cuando eran niños y niñas. Volver a aquello que se están perdiendo generación tras generación, cosas que son sencillas, que a veces no requieren mucho tiempo. Se trata de disfrutar de la presencia de unos y de otros, de dejar apartado el móvil, la Tablet y la televisión pero no solo nuestros hijos e hijas sino también nosotros. No digo siempre, no digo que a todas horas, no quiero demonizar las pantallas, no pretendo ser radical, pero si congruente y coherente con la organización de nuestro tiempo con nosotros mismos y con nuestra familia. 

Te espero en facebook e instagram para seguir aprendiendo y seguir descubriendo cómo acompañarnos en la vida.

Y si te animas a practicar este tipo de actividades que nacen del corazón y que te conectan con tu familia convirtiendo un instante en un recuerdo imborrable y que dura toda la vida, te animo a que le eches un vistazo a este libro. Puedes verlo AQUÍ. 

¡Conecta con tu familia, desconecta de las pantallas!

6 Libros Top para estas Vacaciones

Hoy os traigo una selección de libros para estas vacaciones. No para leer y ya está, sino más bien para que nos acompañen y nos faciliten el día a día en familia. Para divertirnos, para conectar, para disfrutar todas y todos juntos. 

En estos libros encontraréis muchas ideas para poder compartir.

Para esta selección no podía faltar un libro que nos anime a empezar el día con alegría. Así que Anna Morató tiene que estar en la lista con su «¡Hoy voy a tener un buen día!». Donde encontraremos 12 frases positivas a través de ilustraciones y textos que nos invitan a comprender y a inspirarnos para tener realmente un día que comience con buen pie. Puedes encontrarlo AQUÍ.

Seguimos este viaje Top por este libro indispensable «No eres demasiado pequeño para hacer cosas grandes!». Porque todos y todas sumamos, porque debemos tomar conciencia desde el primer rayo de luz que asoma por nuestra ventana. Greta lo ha demostrado y cada una y cada uno de nosotros debemos demostrarlo. Las vacaciones no son una pausa en este camino son una razón para seguir caminando en esta línea. Puedes encontrarlo AQUÍ. 

El libro de  Piezas Sueltas de  Pricilla y Merceldes no podía faltar y es que tanto los adultos como los niños y niñas necesitamos expansión, conocer, explorar, descubrir, socializar a través del juego. Pero no de un juego dirigido sino de un juego provocado, de un juego atractivo, de juego que invite a imaginar, crear y explorar. Podéis encontrarlo AQUÍ. 

y…¡Stop!…hemos comenzado el día con frases positivas ¿recuerdas? Quizás por el cansancio o por falta de inspiración te entren ganas de utilizar la tablet, el móvil o la televisión pero qué tal si antes de hacerlo pruebas abrir este libro, es igual de rápido que tu tablet, tu móvil y tu televisión 😉 y no necesitan millones de materiales ni tampoco muchísimo tiempo. Abre el libro y escoge una actividad al azar y ¡ojo! que con 365 actividades no te dan para todas las vacaciones ¿o sí? Te invito a leerlo, lo puedes encontrar AQUÍ. 

y si hay necesidad de hacer algún cuadernillo que sea uno como éste, de Klara Moncho, donde la parte manipulativa está garantizada. Porque dicen que aprendemos a través de los sentidos  y este cuadernillo tiene propuestas manipulativas muy interesantes. Puedes encontrarlo AQUÍ. 

Y por último recordad escribir vuestras vacaciones en un diario ¡Hagamos que realmente sean inolvidables! No te olvides de encontrarlo AQUÍ. 

¿Cómo llevar a cabo las tareas del hogar sin conflictos?

El hogar familiar necesita de la implicación de todas las personas que lo forman para una convivencia saludable. 

Disfrutar de un hogar nos lleva a tener diversas responsabilidades para que el hogar permanezca ordenado, limpio y exista una organización.  Esto no siempre es posible, el estrés, el cansancio, son algunos de los factores que dificultan el hecho de llevar a cabo las diferentes tareas que del hogar. 

Para empezar entendemos que todas las personas que forman el núcleo familiar deben colaborar en las tareas del hogar. No hay una única persona responsable de algo en concreto sino que son todas las personas las que deben adquirir una responsabilidad para llevar cabo. 

Estas responsabilidades se pueden llevar de diversas maneras. Pero está claro que mediante órdenes lo único que conseguimos es el efecto contrario «limpia tu habitación», «hay que poner la mesa». Estas frases lejos de acercarnos a que se realice la acción nos aleja realmente de la implicación de cada una de las personas, pues a nadie nos gusta recibir órdenes. 

Por esta razón vamos a intentar hacerlo de una manera más respetuosa en la que realmente todas las personas participemos seamos conscientes de todo lo que implica mantener nuestro hogar en orden. 

Os propongo algo muy sencillo visualizar esas tareas del hogar a través de imágenes como las que veis en la foto que podéis encontrar AQUÍ. 

Estas ilustraciones hacen concreta cada tarea. La razón de que en cada tarjeta aparezca un círculo es que  cada miembro de la familia colocará su cara o bien en foto o través de un dibujo según la tarea que esa semana o día quiera desempeñar.  Cada persona escoge.

Por ejemplo si una persona de la familia quiere esa semana poner la lavadora colocará su cara en el círculo debajo de la lavadora. Y así con todas las tarjetas. 

Esto significa que se responsabilizará de ese día o semana de esa tarea. Lo que no quiere decir es que si no la hace busquemos culpables, no, esto no es lo que se pretende. Tampoco que si dos personas quieren hacer la misma tarea no puedan. Por ejemplo dos personas pueden cocinar juntas o limpiar juntas. Si no se llega a realizar la tarea tendremos que ver qué ha sucedido y ponernos manos a la obra para buscar una solución que beneficie al grupo pero no vamos a señalar a nadie. Nuestro mantra «buscamos soluciones no culpables».

En total son 10 tarjetas con 10 tareas del hogar: poner la lavadora, hacer la cama, sacar la basura, limpiar el polvo, tender, lavar los platos, hacer la compra, limpiar el suelo, cocinar, poner la mesa. 

Si queréis probar en casa y empezar a llevarlo a la práctica tenéis AQUÍ las tarjetas que veis en la foto que se han hecho expresamente para este fin y son exclusivas de Aprendiendo con Montessori. Son de uso particular para que podamos disfrutarlas en nuestro hogar. 

¡Ah! ¡Recuerda que ya está a la venta el libro de 365 actividades para jugar sin pantallas en familia! ¡Estamos muy contentas y pronto haremos una celebración! Si tienes ideas para la celebración  puedes escribirlas aquí en comentarios o en facebook o instagram ¡Te espero!

Jugar sin pantallas. ¿Qué nos está pasando?

Si retrocedemos unos cuantos años, a la edad de nuestros padres y madres comprobaremos como ha ido evolucionando el juego en la infancia. 

Recuerdo escuchar a mi abuela decir que mientras trabajaba en la tienda sus hijas estaban jugando en la calle, a la edad de 4 años, y que yo le pregunté sorprendida»¿pero les dejabais solas?» y ella me respondió «sí, no había problema y si ocurría algo entre los vecinos y vecinas nos ayudábamos». Cierto es que antes no había la cantidad de coches que hay ahora ni tampoco la cantidad de pantallas y extraescolares que hay ahora. 

Las niñas y los niños se juntaban en la calle, eran de todas las edades, y jugaban sin horarios ni presiones. Disfrutaban de su juego. Juegos que no necesitaban juguetes. Juegos que agudizaban el ingenio, que se transmitían de generación en generación (la gallinita ciega, la comba, churro media manga mangotero, las canicas). 

Jugar libremente significa salir de casa

Francesco Tonucci

Ahora los niños y las niñas dedican su tiempo a actividades extraescolares, a jugar siempre en el mismo parque de goma, a que si papá o mamá están cocinando los niños y niñas ven la tele para «no molestar» o a realizar actividades programadas entre otras muchas cosas. 

No se trata de demonizar las pantallas más bien de responsabilizarnos a la hora de utilizarlas, no podemos obviar la realidad en la que estamos, la era tecnológica, sin duda, yo estoy utilizando esta pantalla en este momento para comunicarme con vosotros y vosotras. 

Tampoco se trata de infravalorar los  ratos en casa, pues también son necesarios si los pasamos en familia y sin pantallas, ya que nos une, nos conecta y fortalecen nuestras relaciones. 

Lo que si que está claro, y parece que nos estamos olvidando, es de la necesidad de conectar a nivel familiar, de salir de casa, de hacer actividades sencillas y sin mil materiales y en definitiva de disfrutar de la infancia. Me gustaría matizar que salir de casa no tiene porque significar ir siempre al mismo parque, ni siquiera ir al parque, porque un descampado puede ser un espacio de juego. 

Recuerdo de pequeña divertirme en la calle. Esperaba entusiasmada el día que cerraban la calle al tráfico ,la que estaba al lado de mi casa,  y me pasaba la mañana y la tarde jugando en la calle. A veces jugábamos con la goma, otras con la cuerda, otras a las canicas o las palmas. Recuerdo llegar a casa sucia pero con una sonrisa de oreja a oreja.  

A veces me aterra ver la evolución del ser humano, el como poco a poco hemos ido desvinculándolos de la naturaleza y del tiempo en familia. El como la infancia está viviendo en su propia piel este fenómeno tecnológico con una carga emocional que no podemos imaginar.

Hace tiempo  me propusieron hacer un libro y pensé que un libro que unificara el tiempo en familia y reflexionara sobre el uso de las pantallas sería interesante. Un libro con actividades pero no de las que necesitas tropecientos materiales y quinientas horas para prepararlo o hacerlo. La idea era hacer u libro de sentido común de esos que inspiran, de los que recuerdan lo olvidado, de los que no necesitan más que a veces pura espontaneidad. Y así llegó 365 actividades para jugar sin pantallas en familia. Podéis verlo AQUÍ.

Quizás deberíamos plantearnos la manera de ocupar nuestro tiempo, sí, nosotros los adultos. Tal vez deberíamos ser conscientes de la repercusión que está tomando todo esto y empezar a recordar nuestras raíces. Sin juzgar, sin demonizar, simplemente utilizando el sentido común. 

Os espero en facebook e instagram para seguir aprendiendo, reflexionando y haciendo camino en este mundo de la crianza y la educación respetuosa. 

365 actividades para jugar sin pantallas en familia

BOOK TRAILER DE 365 ACTIVIDADES PARA JUGAR SIN PANTALLAS EN FAMILIA

EL LIBRO: 365 ACTIVIDADES PARA JUGAR SIN PANTALLAS EN FAMILIA 

Con mariposillas en el estómago os quiero presentar el proyecto que me ha tenido un poco desconectada estos meses 365 actividades para jugar sin pantallas en familia es un libro que se presenta en tres ambientes: HOGAR, CIUDAD y NATURALEZA. Porque unas veces estamos en casa, otras en la ciudad o en la naturaleza y para ninguno de estos lugares hace falta una pantalla. 

En cada espacio encontraréis, antes de las actividades, una infografía donde he abordado los beneficios de pasar tiempo en familia en cada lugar. 

Pasar tiempo en familia es más que importante, es necesario poder tener tiempo para crecer unidos y unidas y para eso no hacen falta muchos minutos. Cada día tenemos la oportunidad de dedicarnos una sonrisa, mimos, juegos que inviten a imaginar en casa, en la calle o mientras paseamos por la naturaleza. Cualquier lugar es bueno para conectarnos en persona y no a través de una pantalla. 

Que conste que no quiero ser radical con este tema, solo quiero abrir una ventana  a la inspiración, a la reflexión,  mi intención es aportar ideas sin que nadie se sienta ofendido o ofendida por poner la televisión a su hijos o hijas. Para nada, este libro es pura alegría desde la primera página, es naturaleza y sentido común. Es un libro muy original plasmado a modo de apuntes, super fácil de leer. Increíblemente visual con muchísimas, muchísimas fotos e ilustraciones y con actividades que, a veces, no duran ni 5 minutos y son para  todas las edades. Un libro para  la infancia y  las personas adultas. 

Un requisito importante a la hora de colocar las ideas y actividades en el libro fue el lenguaje inclusivo. Sin duda no podía dejarlo pasar.  He intentado plasmarlo en cada una de las páginas del libro y tengo que decir que estoy aprendiendo a usarlo, es como un nuevo idioma porque llevo en mi mochila muchos patrones adquiridos a lo largo de mi vida, que supongo que le pasará a muchas personas y me siento feliz de poder intentarlo y ofrecer mi granito de arena desde esta pequeña parcela. 

El libro comienza con algo muy de aprendiendo: un manifiesto, un decálogo que nos mueve a pasar tiempo en familia. Este decálogo Teresa Cebrián lo ha ilustrado de una manera preciosa que bien podría enmarcarse y ocupar en un lugar en nuestro hogar ¿no os parece? 🙂 . Os lo dejo aquí en foto por que de verdad que es precioso. 

El índice del libro no es un índice al uso, el que normalmente nos encontramos en un libro, se trata más bien de, como un buen cuarderno de apuntes, un listado de todas las actividades. Lo interesante es que las actividades están identificadas con diferentes colores según al ambiente que pertenecen.

Personalmente me encanta como está maquetado el libro, me recuerda a una libreta de apuntes tratada con sumo cuidado y mimo. A demás he puesto curiosidades para hacerlo todavía más interesante con datos sobre esa actividad que seguramente en muchas ocasiones nos sorprendan.  Podría considerarse un cuaderno familiar de actividades y planes que podemos leer sentados en un sofá con nuestras y nuestros peques o sencillamente hojearlo rápidamente cuando nos quedemos sin ideas. Y cuando digo «nos quedemos sin ideas» no solo me refiero a las personas adultas sino también los niños y las niñas ya que visualmente si cogen el libro pueden visualizar rápidamente cada actividad a través de una foto o una ilustración.  Las actividades que hay son como un cofre de inspiración, no tienen porque hacerse al pie de la letra al contrario estoy segura que cada niño, que cada niña que cada persona adulta encontrará la fórmula para crear su propia versión.  

Muchas de las actividades y planes que encontraréis en el libro podréis acompañarlas de material complementario que hemos ido creando Teresa Cebrián y yo : las podéis descargar enseguida través de este enlace AQUÍ.   Hemos querido que sea una manera de disfrutar y complementar  las actividades. 

Cada página está acompañada no solo de fotos sino de ilustraciones que lo hacen todavía más ameno y divertido para leerlo en compañía de nuestros retoños. 

Estoy segura que para muchas familias será un regalo precioso que compartir y ver la cantidad de aventuras que se pueden llevar a cabo en familia. Aventuras sencillas, de toda la vida, de sentido común, aventuras novedosas y conscientes del medio que nos rodea. Aventuras que nos invitan a retomar lo que hacíamos nosotros cuando éramos niños y niñas o nuestros abuelos y aventuras para inventar y crear las nuestras propias. 

En él encontraréis actividades y planes sencillos que cuestan poco tiempo y también otros más elaborados pero que estoy segura que tenéis los materiales en casa o en el lugar donde os encontréis. 

A veces, cuesta más concienciar a las personas adultas para que se pueda llevar a cabo esa actividad o plan que otra cosa. Por ejemplo, saltar un charco no cuesta nada de tiempo y a los niños y niñas les divierte muchísimo, pero no siempre se puede porque no todos los adultos lo ven así. Estoy segura que un plan así podría convertirse en un recuerdo imborrable «¿Recuerdas cuando saltábamos los charcos que nos hacías con la manguera?» . 

En ocasiones no se trata de que tengan que llegar las vacaciones o los fines de semana para para disfrutar de planes y actividades en familia. Buscamos actividades rocambolescas y nuestros hijos e hijas lo que necesitan es más presencia, más conexión con ellos y ellas y menos conexión de la infancia,  y de los adultos de refencia, a los móviles, las tablets y la tv. Disfrutar de lo sencillo, de las cosas que nos ofrece el día a día y disfrutarlas en familia. 

Este libro es para ti si tu intención es amar, abrazar y vivir la infancia de tus peques y recordar la tuya. Este libro es para vuestra familia si queréis atesorar momentos sencillos, de los de toda la vida y también recuerdos originales y creativos. En definitiva tesoros de la infancia. 

Si tu intención es entretener a tu hijo o hija para que no vea la televisión y tú puedas hacer otras cosas este no es tu libro. Tal vez entonces deberías plantearte delegar tareas y quehaceres para poder dedicarte tiempo a ti y cuidarte o dejar al alcance de tus peques materiales para que puedan crear mientras tu te ocupas de otra cosa. 

Actualmente el libro está en preventa y podeís encontrarlo en varias plataformas como: AmazónEl corte inglésFnac, entre otros lugares.

Para que este libro fuera posible me han ayudado muchas personas a las que quiero, familia y amistades. Porque este libro lo hemos vivido en primera persona, lo veréis en las fotos (que encontraréis en el libro, que son muchísimas, es todo un reportaje fotográfico 😉 ), lo hemos testado, lo hemos exprimido y lo hemos hecho vuestro y nuestro. Para mi no hubiera sido posible sin esta tribu tan hermosa que me acompaña tanto en la comunidad de Aprendiendo con Montessori como en persona día a día. Así que ¡Gracias! ¡Gracias a cada uno y cada una de vosotras! 

Espero que os guste por que va dedicado a vosotros y vosotras, a todas las familias, las que hacéis posible que la palabra hogar no sea un edificio ni una casa sino el lugar donde vuestra familia está.

¡Gracias! ¡Os espero, como siempre en instagram y facebook!

Estrellas de inspiración Waldorf

Hace no mucho estuve en una escuela Waldorf de visita y me quedé prendada de toda la parte artística. De cómo entendían el arte y la naturaleza, de la importancia que daban a los materiales naturales, la importancia de jugar en la infancia, de expresar a través del juego vivencias o situaciones para gestionar ciertas experiencias vividas, del ritmo natural y vital que la propia infancia necesita, incluso el adulto. Pero os comento que la parte artística es la que a mi más me llegó (el arte en algunos colegios es esa asignatura olvidada). Así que sumergida en ese arte vi los materiales que utilizaban y me fascinaron: pinturas de bloque de cera de abeja, papeles encerados, cera de abeja para modelar, etc. 

Hoy os quiero hablar del papel encerado, este papel tan peculiar tiene un brillo especial y es traslúcido. Un material que invita a ser expuesto en las ventanas donde el sol deja pasar sus rayos. 

Con el papel encerado se pueden hacer infinidad de cosas. Pero hoy quiero hablar de las estrellas de cómo hacerlas. Supuestamente esta tradición parece ser que es Alemana, la de poner estrellas en las ventanas, sobre todo en navidad. 

Me parecen un trabajo de papiroflexía maravilloso donde se trabaja no solo la concentración o la atención sino también las formas geométricas. 

En casa lo hemos probado porque el peque está fascinado con la papiroflexia y ha sido todo un éxito. Os voy a mostrar la forma que nosotros hemos visto más fácil para el peque a la hora de hacerlo. 

Después de doblar cada una de las partes correspondientes lo único que nos queda es unir con pegamento cada pieza que va hacer posible que creemos la estrella con todas sus puntas. . 

Y cuando ya tenemos nuestra estrella podemos pegarla a la ventana con un poquito de cinta adhesiva. 

Si queréis ver más formas de doblar he encontrado esta página donde podéis ver más pasos AQUÍ, Y si os apetece hacer vuestra propia estrella y probar diferentes parones de doblado podéis conseguir las hojas enceradas AQUÍ en LORALORA .

Os esperamos en instagram y facebook ¡Hasta pronto! 

Jardinería en la infancia. Ideas y beneficios

Ahora que llega el buen tiempo podemos aprovechar para pasar momentos en el exterior. 

Nuestras criaturas siempre agradecen poder disfrutar del aire libre, pues les ofrece múltiples beneficios ya que pueden moverse con total libertad. 

La jardinería ofrece muchas posibilidades no solo a las niñas y niños sino a los adultos que les acompañamos. 

A través de la jardinería se pueden aprender infinidad de cosas cómo por ejemplo:

  1. Cómo plantar una semilla.
  2. Qué plantar según la estación del año. 
  3. Qué clima es mejor para esa planta.
  4. Qué colores tienen las plantas y ¿por qué? 
  5. Qué insectos podríamos encontrar en esas plantas y si son beneficiosos o por el contrario perjudican a la planta.  
  6. Cada cuánto tiempo hay que regarla.

A demás la jardinería es toda una experiencia sensorial que pone en funcionamiento todos nuestros sentidos. Con nuestras manos vamos a poder sentir la textura de la tierra, de las hojas, de la semillas, de los pétalos (si los hay), también a través del olfato obtendremos los aromas que desprenden las plantas. 

Por otra parte la jardinería requiere mucho movimiento físico y esto es muy interesante para nuestras criaturas que están con muchas ganas de moverse. Del mismo modo requiere una coordinación a través de la mano y nuestra vista.

Otra particularidad es que podemos obtener alimentos saludables gracias al conocimiento de la jardinería.  

A nuestras criaturas podemos ofrecerles un banco de trabajo para disfrutar y conocer de cerca la jardinería. Un lugar en el que explorar y poner en funcionamiento todos sus sentidos. También donde poder cultivar y trasplantar. Donde poder guardar todas las herramientas necesarias parar poner en práctica la jardinería. 

Realmente es tan beneficioso que no solo los hogares deberían plantearse disponer de un espacio así para los niños y niñas sino que también las escuelas deberían crear un espacio destinado a esta actividad. Más naturaleza y menos cemento. 

La jardinería requiere mucha responsabilidad y cuidado y eso no se logra a través de las palabras sino de la experiencia y la vivencia. Pues si no se riega una planta regularmente y se cuida puede marchitarse. 

La paciencia también es otro factor importante en esta actividad ya que para que una semilla brote  hay que esperar y ver el progreso. 

La jardinería también la podemos llevar al terreno del lenguaje a través del conocimiento de los nombres de las semillas que plantamos y las plantas. Y también el de las matemáticas, el medir la cantidad de agua que necesita una planta o la temperatura que hace. 

Si os preguntáis de dónde es este banco de trabajo de jardinería se trata de un banco especial para niños y niñas, a su altura. No he visto otro igual destinado a este propósito.  Podéis encontrarlo AQUÍ es de la marca KidKraft. Y es la estación de jardinería Greenville.  No pesa mucho por lo que se puede poner tanto en un jardín como en una terraza, y además dispone de ruedas para que los peques puedan moverlo. 

Podemos enriquecer las macetas o las zonas donde vayamos a sembrar con los nombres para identificarlas, a continuación he recogido algunos ejemplos inspiradores para poder realizar con nuestras criaturas. 

www.aprendiendoconmontessori.com
vegetablesdsivdeas.gp
farmerlife.co
wets valley moms blog

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De la imaginación a la creación. Banco de trabajo infantil.

Las familias queremos lo mejor para nuestras criaturas, de eso no hay duda, pero en esa búsqueda llenamos a la infancia de actividades dirigidas tanto en el hogar, con materiales que no invitan a imaginar o con actividades donde todo está hecho y solo hay una única forma de hacerlo. Como, también,  fuera de casa con actividades extra escolares donde la persona adulta dirige esa actividad. Y entre tanto nos olvidamos de algo muy importante: que a veces es necesario dejar a nuestras criaturas que libremente elijan, que libremente creen, que libremente jueguen. 

Hace poco en una de mis visitas a casa de mis abuelos, para escuchar sus preciadas historias, mi abuelo me dijo: «Antes no habían tantos juguetes. Yo no recuerdo tener juguetes más que los que yo me hacía…» y en ese momento me acordé de mi pequeño, de la cantidad de inventos que hacía durante el día y de que teníamos que prepararle un espacio dedicado a la creación y la imaginación. ¡Dicho y hecho!

Una balda de estantería como mesa, un panel de madera donde dejar las herramientas y materiales adecuados a su edad.

Destornillador, cinta métrica, cuerda, tijeras, lija, un imán, cinta adhesiva, pinceles, cola blanca,  entre otras cosas, eso fue lo que le pusimos. 

Mientras preparábamos este espacio de trabajo, alejado de una actividad dirigida, para convertirse en un espacio que invite a la creación de aquello que se imagine, nos dimos cuenta que nos faltaban materiales naturales y reciclados que pudiera tener a su alcance. Así que metimos en cestas maderas: unas más grandes, otras más pequeñas, unas redondas, otras triangulares, etc. 

En una caja dejamos tornillos (podéis poner de punta plana para más seguridad).

Colocamos una pizarra para dibujar lo que pueda pasar por su cabeza, si lo necesita , y luego crearlo de manera física. 

Algo tan sencillo de hacer y que estoy segura que a nuestras criaturas les ofrece la posibilidad de ser ellos y ellas mismas, las que con su imaginación vean que todo lo que se proponen puede ser posible. Sin que nadie les diga cómo hacerlo o tal vez compartiendo con mamá o papá un momento en familia de invenciones. 

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Jugamos con la Luz: Proyector infantil

Seguro que conocemos la mesa de luz y las diferentes formas de interactuar a través actividades donde la luz es protagonista. Hace poco descubrí otro material donde se utilizaba la luz y me pareció muy interactivo y original, sobre todo para dar a la infancia otra posibilidad de descubrir la luz. Se trata de este proyector de madera. Es muy sencillo de utilizar y fomenta la creatividad en los niños y niñas. A través del proyector nuestras criaturas pueden experimentar con la luz diferentes formas. Acostumbrados y acostumbradas al papel este proyector nos saca de esa rutina de ficha para vivenciar de una manerea sensorial el dibujo. 

El proyector dispone de una plantilla transparente con diferentes diseños formas por si queremos dibujar su contorno. También podemos dar rienda suelta a nuestra imaginación y crear formas y objetos inventados. 

La plantilla una vez la introducimos la cajita de madera (el proyector) se proyectará en la pared mostrando el dibujo que hayamos creado. Lo interesante de este proyector es que con cinta adhesiva podemos dibujar el contorno de esa sombra que se ha creado. Decorando así nuestra habitación o el lugar donde hayamos decidido poryectarlo 

Existen muchos materiales interesantes para trabajar el concepto de la luz y de las sombras y este en concreto podeís encontrarlo en Alupé AQUÍ mismo. 

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