A partir de los 13 meses el bebé ya comienza a refinar sus movimientos de mano.
Sus pies tienen más fuerza, y tiene una gran necesidad por correr, trepar, empujar, coger objetos pesados, balancearse.
Explora su entorno y su lenguaje comienza a ser más rico, podemos leerle libros, añadir palabras a su vocabulario, etc.
Poco a poco va adquiriendo un grado más de autonomía, si observamos que está preparado o preparada podemos ir mostrándole actividades de la vida práctica, como por ejemplo beber en un vaso de agua.
Su interacción con otras personas es de pura observación por lo que podemos mostrarle algunas actividades que hacemos en nuestro hogar.