Si tienes pensado ir a Dinamarca con tus peques, no puedes dejar de visitar la capital de la infancia: Billund. Allí encontrarás muchas propuestas para compartir en familia y no me refiero sólo al conocido parque de atracciones Legoland, pues hay más cosas interesantes. En este post te cuento nuestro viaje y descubrimientos 😉
DÍA 1: Embarcamos en el avión, fuimos con la compañía ryanair, podrá ser low cost pero te cobran hasta por respirar, sinceramente no la recomiendo. Pero si no te queda más remedio recuerda estas cosillas impotantes:
1.Unas 4 horas antes de ir al aeropuerto tienes que hacer check in a través de tu móvil o pc, normalmente te suelen mandar un mail a tu correo, no lo hagas días antes de tu viaje, preferiblemente un día antes como mucho. Sino te encontrarás que te cobrarán en el aeropuerto por la gestión.
2.Tu maleta de viaje, a no ser que hayas contratado una, tiene que cumplir las medidas incluyendo los ruedines y el peso 10 kilos, no más. Te hacen pasarla por una cajita muy mona, si te pasas, pagas.
3. Si vas con un peque de menos de 2 años puedes llevar carrito, va incluido en el billete. Te recomiendo llevarlo hasta el embarque y una vez allí dárselo a la persona que pida los billetes. Pues si os toca esperar mucho rato siempre lo tenéis disponible por si hace falta una siestecita o necesita sentarse.
Una vez llegamos al aeropuerto de Billund nos fuimos a por el coche de alquiler a AVIS. Previamente, en casa, ya habíamos reservado todo, así que solo tuvimos que dar algunos datos y nos dieron las llaves. ¡ojo! tienen asientos para peques (se paga un suplemento) pero estos asientos se encuentran en el parking en una furgoneta, donde no hay nadie, y allí amontonadas están todas las sillas, por suerte pudimos encontrar una de la talla, pero sólo había una. Deduzco que sino encuentras de la talla podrás reclamar de nuevo en oficina para que te la proporcionen, ya que la has pagado.
Una vez encontrado el coche, nos dieron un mapa fácil de entender, nos pusimos en marcha a la casa que habíamos alquilado a través de airbnb. Estaba en la zona de Griendsted y ese fue nuestro campamento base. Cerca había un supermercado así que nos vino genial para ahorrarnos dinero en algunas comidas. Después de dejar las maletas nos fuimos a comprar la comida y la cena. Llegamos sobre las 15:00 del medio día.
DÍA 2: Obviamente como amantes de los Legos hicimos parada en Legoland. Compramos los billetes allí mismo, porque como nunca sabes si va a llover, y está al aire libre, por si acaso. Ojo, comprarlas allí en taquilla tiene un suplemento.
Llegamos de los primeros allí y pudimos hacer la típica cuenta atrás que suelen hacer cuando abren el parque de atracciones. Fue emocionante vernos a todos, los allí presentes, hacerla, eso si prepárate para entrar despacito, porque se llena.
Una vez entras te reciben todas las tiendas de Legoland con montones de esculturas de lego alrededor. Luego comienza la aventura, solo hay que coger el mapa en información y empezar a disfrutar.
En un día vimos todo Legoland, pensamos que necesitaríamos más días pero no.
DÍA 3: Empezó a llover como si no hubiera un mañana, teníamos compradas las entradas para Lego House el día siguiente, pero al llover tanto se nos ocurrió ir a Lego House a preguntar si las podíamos cambiar e ir este mismo día. Nos dijo una persona, encargada de allí, que sin problemas, sólo teníamos que esperar hasta las 12:00 de medio día y podríamos pasar. Por lo visto se llena demasiado y hacen turnos. Así que hasta que esperábamos fuimos a tomar algo a la cafetería de allí. Nos hubiera gustado comer en Lego Chef pero tienes que reservar con mucha antelación porque se llena enseguida y nos fue imposible, una espinita que nos quedó del viaje.
Si tenéis oportunidad, reservar con tiempo en Lego Chef, dicen que es una experiencia muy chula para peques.
Cuando entramos a Lego House alucinamos. ¡Espectacular! nos gustó a todos muchísimo. Mucho más que Legoland. Puedes verlo en un día perfectamente.
¡Ah! te dan un regalito a la salida de Lego House si escaneas la pulsera . Si vas con un peque de menos de 2 años te dan una bolsita de lego duplo, pero te recomiendo recoger este regalo nada más llegar porque los duplo no van con pulserita. Y cuando salimos me fijé en que ya no había ninguno en el cesto de duplo.
DÍA 4: Lo cierto es que este día, como os comentaba, íbamos a ir a Lego House, fue muy acertado cambiar de planes a última hora, porque hacía un sol estupendo. Ideal para visitar dos sitios al aire libre que nos recomendaron.
Mark Billund Kommunes museum. Está muy cerca de Billund y es una alternativa genial para las niñas y niños amantes de los animales. Se pueden ver y tocar. La zona es preciosa toda verde y tiene un espacio para que las familias se puedan sentar y comer algo. También cuenta con un parque muy bonito y un huerto estupendo por el que pasear. Si tienes suerte puedes encontrarte a la gente trabajando allí. Además hay un museo donde te explican la historia del espacio, que tiene más de 100 años, y donde puedes ver cómo era una casa en aquellos tiempos.
Wow park un espacio increíble para las niñas y niños. Donde pueden jugar en todas sus instalaciones de forma autónoma, tanto niñas y niños peques como más mayores. Un parque de aventura en plena naturaleza donde disfrutar de todo tipo de atracciones muy bien integradas en el espacio natural. Tirolinas, toboganes, cocinitas de barro, casitas, pasadizos en lo alto de los árboles.
Una de las cosas que vi que podía ser peligrosa eran unas ruedas que parecían de hámster para dar vueltas dentro de ellas en las que vi a varias niñas y niños golpearse en la espalda. No les pasó nada grave pero si se hicieron mucho daño y seguro que algún que otro moratón se llevaron.
DÍA 5: Dejar coche de alquiler. Comer en aeropuerto. Hacer check in en aeropuerto. Embarcar. Llegada a casa.
Si tuviera que darte un consejo de viaje a Dinamarca es que no compres con antelación ciertas entradas (Lego chef sí) pero las demás, por cuestiones climatologicas, te recomiendo reservar sobre la marcha.
Ah y si vas por la carretera de Griendsted hacía Billund, suelen poner paradas de fresas, pues tienen unos campos enormes donde las cultivan. Y siempre puedes parar a comprar fresas recién recogidas. Eso sí, es la única cosa que no puedes pagar con tarjeta, pero en el aeropuerto tienes una tienda de cambio si te apetece tener. Aunque realmente todo en Dinamarca puedes pagarlo con tarjeta, hasta la más mínima cosa, a no ser que compres directamente a las personas agricultoras como en este caso concreto.
