Las fiestas con los peques pueden ser sencillas y divertidas sin necesidad de hacer grandes cosas…como poner castillos hinchables, piscinas de bolas o millones de globos para ser divertidas, tampoco tienen porque estar llenas de actividades dirigidas con monitores/animadores. Y hoy os lo quiero contar desde nuestra experiencia.
Hace poco fue el cumpleaños de nuestro peque y con sus amigos lo celebró dando sus 4 vueltas al sol como lo celebran en los ambientes Montessori, hace poco lo puse en el blog, pero por si os lo perdísteis aquí os dejo cómo es un cumpleaños Montessori.
Queríamos que la fiesta fuera lo más sencilla posible, atendiendo a las necesidades de los peques, sobre todo, pero también de los adultos. Y no me refiero a que los adultos descansen porque tienen a un animador que se ocupará de entretener a los peques, que tampoco digo que esto no sea correcto, pues aquí donde me véis en mi juventud, que tampoco hace tanto 😉 fui monitora y animadora entre otras cosas de fiestas infantiles. Más bien lo que me gustaría es ofrecer otra mirada, una mirada donde pasar tiempo positivo en familia, en tribu, donde todos las madres/padres nos conectemos no solo entre nosotros los adultos sino con los peques. Que nos relacionemos con nuestros hijos, que tomemos tiempo para estar con ellos, y también, por que no con los amigos de nuestros peques. Que nos de tiempo hablar con otros papás/mamás y también con otros niños/as. Que hagamos tribu, algo que tanto se ha perdido durante todos estos años. Que nos contemos, que nos vivamos, que nos sintamos.
Nosotros la celebración la hicimos por la tarde y aprovechando que aquí donde vivimos es tipica la horchata con fartons…pues esta fue nuestra merienda tanto para peques como para adultos. Lo bonito fue ver como otras familias participaron de la fiesta y fabricaron una piñata para compartirla entre todos también otros amigos hicieron una tarta esa misma mañana, que es la que veréis más abajo en la foto. Fue muy especial el sentir que todos pusimos de nuestra parte, el contribuir y el que los peques también lo sintieran siendo partícipes de esto.
Y esto es lo que sucedió en esta pequeña celebración, niños que sin conocerse conectaron, adultos que sin conocerse conectaron. Niños que conversaron con niños. Niños que conversaron con adultos que no eran sus padres/madres. Momentos de encuentro, de risas, de complicidad. Momentos en familia y en tribu.
Por otra parte atendimos las necesidades de los peques. Las mesas guardaban la higiene postural de nuestros pequeños, es decir, que sus pies llegaban al suelo ya que no habían grandes mesas ni sillas altas. Tenían fácil acceso a la mesa y las sillas pues todo era a su altura. Y si tenían sed el agua estaba a su disposición en el momento que la necesitasen.

Creamos pequeños espacios de actividad, es decir, rincones abiertos con carteles de texto y pictogramas que animaban a participar. Sin que nadie deciera cómo ni cuando ni quien tenía que participar. Cada uno era libre de elegir el espacio al que acudir y cómo entablar la relación con esa actividad: solos, acompañados, observando, etc. Estos espacios de actividad crearon armonía entre los asistentes, todo estaba tranquilo y a la vez en movimiento, porque todos estabamos concentrados en alguna actividad o simplemente conversando.
A continuación os mostraré los Espacios de Actividad que creamos, que podrían ser perfectamente otros, todo dependerá de los gustos e intereses de los peques en ese momento.
ESPACIO DE TATUAJES: En una pequeña mesa, a la altura de los peques, pusimos un bol con tattoos (calcamonias) y todo lo necesario para poder ponérselos. Botecitos con agua, pequeñas esponjas y un cubo de basura para tirar el pápel de tattoo.
ESPACIO DE MANUALIDADES: Una mesa, igualmente, a la altura de los niños, pusimos diferentes materiales para dibujar y crear: rotus, ceras, lápices de colores, plastilina, pegatinas, etc.
ESPACIO DE JUEGOS DE «SUELO»: Colocamos una manta redonda en el suelo y encima unos cuantos juegos. Siempre puede haber oportunidad de jugar con otras familias o solos, como más nos guste.
ESPACIO DE DISFRACES: Este lugar que invita a la imaginación no podía faltar. Un «cofre» con atuendos y accesorios que llevasen a los peques a crear historias y personajes.
ESPACIO DE PINTA CARAS: Un lugar donde colaborar y ayudarse unos a otros pintándose las caras. Un lugar donde uno mismo mirarse al espejo y crear.
ESPACIO DE LOS RECUERDOS: Un buzón donde guardar palabras, dibujos, frases, en este caso, para el cumpleañero. Una capsula del tiempo capaz de reservar este día a través de los tiempos a modo de carta, foto, etc.
Verlo en acción fue fabuloso. Prepararlo con el peque también fue super especial. Que aunque no tenga fotos del proceso, del cómo lo preparamos, os aseguro que sin duda lo hizo todavía más bonito.
Coloqué las fotos en instagram y me preguntásteis dónde encontrar estos materiales que utilice en la fiesta, así que he creído conveniente dejaros aquí bajo un resumen de todos los materiales que utilizamos con los enlaces directos a donde podréis encontrarlos. Lo bueno que tiene la tienda de Mumuchu Kids es que no solamente tiene materiales y juguetes sino que también tiene artículos de fiesta así que a la hora de hacer alguna celebración me parece un acierto.

Os puedo asegurar que fue una celebración sencilla, que no fue nada dificil de preparar, al contrario. Y que atendimos todas las necesidades tanto de los peques como de las familias. Fue un día precioso en el que conectamos con nuestros peques y con más familias, un día dedicado hacer tribu. Así que os animo hacer más celebraciones de este tipo y no tienen porque ser con un motivo específico a veces simplemente el juntarse ya es un buen motivo.
¡Os esperamos en facebook e instagram! ¿nos acompañas en esta aventura?