A ti que eres madre. A ti te dedico estas palabras ¡No las olvides!

Quizás ya comenzó todo. Quizás ya tienes a tu criatura correteando entre tus piernas. Quizás no es un pequeño ser sino dos. Uno que está contigo y otro que esperas.  Quizás son muchas noches ya las que no duermes por darle alimento o tal vez sea tu vientre el que no encuentre la postura correcta para conciliar el sueño. 

Sea como sea, ya eres madre creadora. La que tiene grabado en su alma la magia de la vida, solo tú puedes, solo tú traes, ningún instrumento médico es más fuerte que tu naturaleza. 

Tu madre, tu abuela, tu bisabuela, tu tatarabuela…todas las mujeres a lo largo de tu historia lo hicieron, parieron, no hay miedo hay vida. 

Hoy quiero dedicarte un texto que encontré por las redes que quiero que te abrace si estás apunto de encontrarte con tu criatura, si todavía está en tu vientre. 

Es un texto de Maria Pérez. Y dice así:

Suspira tranquila mientras acaricia su vientre de luna,
la noche la ilumina.
Hoy el tiempo parece algo extraño.
Tantas horas,
ella impasible a su paso.


Ni siquiera cree que hayan pasado meses
pero ahora el tiempo entre cada ola parece leche
y se lo bebe tranquila…
«Ven pequeña cría»…


Sonríe a la sonrisa que cuida sus cien latidos,
que como gato camina sigilosa en el olvido.
Se hunde en lo profundo,
atraviesa oscuridades,
buscando algo que es suyo…
a ratos olvida qué era.


Aparecen entonces unas manos que ama
que dan fuerza y aseguran.
Se hunde pero no se ahoga,
sueña despierta entre olas.
Se levanta, camina, para, se queja:
“¡¿por qué no acaba?!”.


Demasiada espera.
El corazón anhela con fuerza,
lucha por tener lo que el alma ya besa.
La llamada rompe el silencio
son unos brazos de voz que intentan recoger un sueño.
No queda nada por dar.


Lo entrega todo y todo vuelve a sus brazos.
El paraíso descansa en su seguro regazo.


Ya está. Se acabó la espera.
Vida tibia respira tranquila sobre su pecho.
Ojos, amor, cuidado, alimento…


Lágrimas felices inundan la cama
con miradas cómplices desde esquinas cercanas.
“Todo va a estar bien, pequeño ser. Mamá está aquí, mamá está aquí…”.


Sonríe el alma orgullosa.
Pudo. Puede.
Que se lo griten al mundo,
que esto apenas comienza

 

A ti que eres madre. A ti te dedico estas palabras ¡No las olvides!

Te espero en facebook e instagram. La lámina es de Marta Abab Blay. 

DÍA DE LA MADRE

Hoy tal vez te esperabas un mensaje precioso con un texto dulce. Pero para los temas sociales me gusta remar en lo que considero la mejor dirección. Y justo leía hoy un artículo en el blog “La vida sin hijos” que me ha parecido muy interesante y me ha hecho reflexionar, me ha bajado un poco a la realidad, a eso que vivimos todos , cada uno a nuestra manera. Digamos que me ha hecho bajar a las «realidades» de cada persona. Y quería compartirlo aquí.

Veréis como dije el otro día a través de redes sociales y sigo pensando

“ser madre te cambia la vida. A cada una de una manera diferente. No es cualquier cosa es toda una responsabilidad y, como siempre digo, para mi es un máster acelerado para ser mejor persona. Nadie nos enseña, recibimos muchos consejos, pero al fin y al cabo estos pueden entrar o no en nuestras vidas pues cuando se trata de remar pues ya lo hacemos nosotras. Invertimos tiempo en muchas cosas materiales pero a veces se nos olvida invertir tiempo en nosotros mismos como personas como familia. Para mi todos los días son importantes pero el que exista un día que me recuerde: ey! Mira todo lo que has hecho! Todo lo que has crecido! Hasta dónde has llegado! Pues es de valorar, porque a veces el día a día nos sumerge en la monotonía, en hacer las cosas porque las tienes que hacer sin pensar más allá…”

Esta claro que este día no deja de ser “un día inventado” y con un añadido comercial. Pero sinceramente no veo inconveniente en que exista, en que haya un día que nos recuerde la importancia de la maternidad. La cuestión es que personalmente considero que la maternidad puede existir de muchas maneras. No solo con la figura madre e hijo. El hecho de maternar lo pueden ejercer muchas personas independientemente del sexo y de si si tienen hijos o no. Y con esto no quiero quitarle el valor que tenemos a las madres, sino al contrario, darle la grandeza que tiene a la maternidad, a el hecho de maternar, de madrear (como dice Gloria).

En esto consiste la diversidad ¿no? Hay familias con o sin hijos, con figura materna y paterna, materna y materna, paterna y paterna, etc. Familias que comparten un mismo sentido: EL AMOR QUE SE TIENEN. Así que por qué no ofrerle el valor que tiene a esta palabra que realmente es inmenso: cuidado, protección, amor incondicional, compasión. Con palabras que abrazan, besos que reconfortan, miradas que alivian, gestos que conectan.

Así que os animo a leer este post  y a reflexionar sobre ello. A que me contéis qué pensáis sobre esto aquí bajo en comentarios o a través de redes sociales.

¿Reflexionamos juntos? ¡Te espero en comentarios!

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