LA INTELIGENCIA EMOCIONAL

La inteligencia emocional no tiene nada que ver con la Teoría de las inteligencias Multiples de Howard Gardner .
La inteligencia emocional es la que trata de comprender «mis emociones» y las «emociones de los demás». Hablamos en el segundo caso de la empatía, tan importante para vivir en sociedad.

Muchas veces nos preguntan «¿Cómo te sientes?» y nuestra respuesta instantánea suele ser no es un sentimiento sino un pensamiento «Me siento mal porque….» y nos liamos la manta a la cabeza dando muchos giros y explicaciones o decimos «Me siento infeliz…» pero ¿qué es infeliz? La pregunta lleva consigo una respuesta de un estado emocional «me siento triste, me siento cansado, me siento alegre». Por esto, el hecho de trabajarse interiormente y conocerse, también nos hace conocer nuestras propias emociones y ponerles la palabra exacta. Pues el simple hecho de verbalizarlas nos hace visualizar la realidad, ser conscientes de lo que nos está pasando.

Del mismo modo es importante saber qué voy hacer con mi emoción, cómo le voy a dar solución, cómo la voy a afrontar. Por esta razón, conocer y comprender nuestras emociones también nos ayudan a gestionar éstas de manera pacífica y respetuosa. Porque la inteligencia emocional no solamente es propia sino social, como dije al principio. Es decir, cómo empatizamos con los demás, cómo conectamos con los demás.

¿Por qué es importante en la educación la inteligencia emocional? Porque somos emoción, porque continuamente con cada cosa que nos pasa nos sentimos de una u otra manera y en base a eso actuamos.

A partir de los 2 o 3 años se puede empezar a llevar a cabo la enseñanza de las emociones. Por ejemplo si estamos en el parque y nuestro hijo le arrebata el juguete a otro niño en vez de no hacer nada o decirle «¡Devuélvele el juguete ahora mismo, eso se llama robar!», no es que quiera decir que todos los padres digan esto, pero por poner un ejemplo exagerado. Si queremos trabajar la inteligencia emocional le podríamos decir «Mira…¿has visto a Sotanito?…está llorando…¿qué tienes en tu mano?» a lo que el niño respondería, por ejemplo «el juguete de Sotanito» y el padre o madre le diría «Aja…¿y podría estar llorando porque tienes su juguete?»

Si nos damos cuenta las emociones construyen nuestras relaciones, no naces con ellas, se aprenden mediante la percepción cuando las expresas y las gestionas.
En el ejemplo de arriba se le hace ver al niño no solo que ha de ser cuidadoso, sino lo que puede sentir el otro niño, y entonces saber cómo ayudarlo y del mismo modo cómo resolver un conflicto emocional desde el respeto.

Pero claro…¿la inteligencia emocional es solo para practicar en familia o también debería trabajarse en la escuela? Sí, exacto, debería trabajarse en la escuela, fuera tradicional…fuera Montessori, fuera cuál fueran sus ideales y principios. Porque al fin y al cabo vivimos en sociedad y necesitamos habilidades sociales para poder tener relaciones sanas.

Si nos damos una vuelta por nuestro sistema educativo vemos que se imparte COMPETENCIA y afrontar los conflictos desde la competencia nunca…nunca trae buenas emociones ni buenos resultados.

La inteligencia emocional trabajada desde la infancia crea futuros adultos capaces de :
1.Comprender sus emociones.
2.Gestionar las emociones de una manera respetuosa afrontando los conflictos pacíficamente.
3.Saben cuando pueden hacer algo y cuando no. Habilidades sociales.
4.Tienen una meta para el futuro, saben lo que quieren, lo que les gusta y trabajan para conseguirlo.
5.Mejores resultados académicos.
6.Mejores relaciones sociales.

¿Por qué no empezamos a aplicarlo en casa y en las escuelas? Si estáis en el movimiento #Montessorienlaescuelapública os animo a que os informéis sobre este aspecto tan fundamental, y que sin duda se trabaja en los ambientes Montessori. Pues a Maria Montessori no le faltó detalle a la hora de plantear esta educación para la vida. Y si tenéis la oportunidad de realizar algún curso, taller para dedicar un espacio de tiempo en vuestras aulas a llevar a cabo actividades de inteligencia emocional, sin duda, ya estaréis aplicando mucho más de lo que creéis en cuanto a educación Montessori se refiere.
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Conciencia Montessori

Cuando nos iniciamos en el mundo Montessori principalmente nos interesamos por los materiales que diseñó la propia Maria Montessori. Pero que nos lancemos directamente a los materiales nos hace saltarnos la parte inicial, la más importante y el motivo por el que fueron creados estos materiales. Es decir nos saltamos los cimientos de la educación Montessori, pues no podemos comprender los materiales y su uso sino comprendemos antes toda su filosofía, por qué , cómo, cuándo. De la misma manera no hacen falta materiales para aplicar Montessori en el hogar, Montessori sigo diciendo que no es elitista, puedes llevarla a tu hogar si quieres y no hace falta que sea a través de materiales o actividades. Lo mismo pasa si eres docente de una escuela pública, puedes aplicar la filosofía en tu aula, no te hacen falta materiales, sino ganas de informarte y formarte, ganas de ser, estar contigo y con los demás, ganas de CONECTAR  con los niños y no de controlarlos (sobre esto tengo un post pendiente).
Pero claro dicho así suena hasta raro. Se que a veces es difícil dejar al margen los materiales Montessori, porque son realmente bellos hasta para ojos del adulto. Pero personalmente considero que se pierde el verdadero valor por el que fue creada esta educación. Se materializa cuando en realidad es mucho más que todo eso. Es como si de repente arrancásemos el corazón de un cuerpo, se que suena radical, pero personalmente lo veo de esta manera. Sin corazón los demás órganos no funcionan. Es tan precioso adentrarse en esta forma de vida…pero hace falta empezarla desde el principio, no a mitad ni por el final, sino por el principio… 
Lo Primero que debemos comprender es que la educación Montessori educa para la paz. Se trata de una forma de vida. De comprender, ser y estar conmigo y con los demás. 
Es por eso que me voy a servir de la FLOR DE LA PAZ Y SUS PÉTALOS para que podáis entender mejor el sentido propiamente de toda esta filosofía.

En la educación Montessori se trabaja LA CONCIENCIA DE MI MISMO, el centro de la flor, el corazón por el que pasan todas las cosas…sin el corazón nada tiene sentido…
¿quién soy? ¿qué vengo hacer aquí? mis debilidades, mis fortalezas, mi voluntad etc. Debemos hacer un viaje interior a nuestro autoconomiento, pues me debo querer y respetar, ya que es la única forma en la que puedo llegar a los demás pétalos de conciencia. 
Cuando ya me tengo en cuenta entonces puedo ser CONSCIENTE DE LAS RELACIONES, cómo me comunico con los demás, la manera en la que hablo, escucho, comprendo, sin competencias con empatía y respeto. Cuando ya soy consciente de mi y de los demás entonces estoy preparado para tener CONCIENCIA DE MI ENTORNO saber como cuidar aquello que nos rodea sin destruirlo, sabiendo que debemos respetar también nuestro ambiente.
Del mismo modo es importante trabajar la CONCIENCIA DE LA CULTURA aquello que nos hace sentir que pertenecemos a nuestro ambiente, a nuestro entorno y donde todas las áreas de aprendizaje cobrán un gran sentido porque todas están interconectadas, un ejemplo de ello es la música (tiene matemáticas, arte, lenguaje). Y finalmente Pablo Lipnisky añadió a la flor de la paz la CONCIENCIA DE LA ABUNDANCIA, ¿por qué? Porque cuando hay escasez de abundancia empieza la competencia, empiezan las luchas de poderes en «yo soy más que tú». Pero cuando tenemos conciencia de abundancia sabemos que la unica competencia que tenemos es con nosotros mismos, superarnos cada día, hacerlo mejor cada día, no debemos ver lo que hacen los demás con envidia, miedo, rabia, es decir, con competencia, porque no estaríamos hablando de una actitud sana y por tanto no contemplaría una educación para la paz, por tanto en Montessori la unica competencia que se trabaja es la de superarse uno mismo cada día.
Si somos conscientes de todo esto y lo aplicamos en nuestro día a día, en nuestra casa, en nuestra escuela, como adultos…ya estamos ofreciendo a nuestros niños la mejor base con la que podrían sostener sus cimientos…les estamos dando el corazón de esta filosofía…después ya vendrá lo demás si queremos…pero si tienen esto ya están teniendo una parte más que importante, fundamental para su educación para la paz y por tanto para su vida…
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12 dudas Montessori 12 respuestas Montessori

1.¿Cómo empezar la filosofía Montessori en el hogar?
Te invito a que leas este post sobre los 3 casos Montessori AQUÍ. Y después leas según tu caso:
Caso 1: AQUÍ
Caso 2: AQUÍ
Caso 3: AQUÍ
2.¿Qué es lo primero que debería hacer para implementar Montessori en el hogar?
Si has visto los 3 casos Montessori que menciono arriba, verás que lo más importante es la filosofía, que veas la educación Montessori como una forma de vivir. Por esta razón como padres debemos ser conscientes de que nuestro hogar está pensado para adultos y no para niños por lo que lo primero que deberíamos hacer como padres es demostrarles a nuestros hijos que pertenecen en el hogar mediante la preparación del ambiente. AQUÍ tienes varias ideas que te pueden ayudar a preparar el ambiente siguiendo las necesidades de tu pequeño. Ya que no es lo mismo un niño que tiene 6 meses que uno que tiene 20 meses, no necesitan las mismas cosas y por tanto el ambiente varia, así pues se puede deducir que el ambiente va creciendo con el niño.
3.¿Cómo debe ser  un ambiente Montessori en el hogar? El ambiente en el hogar es diferente al de un espacio Montessori, por el simple hecho de que no es un único espacio sino que son varias estancias en las que nuestro pequeño va interactuar diariamente. Por lo que debemos hacer un «estudio» de cada estancia y ver que cosas debemos modificar, modelar, para que nuestro hijo sienta que se le tienen en cuenta. Así mismo debe permanecer lo más ordenado y organizado posible para que nuestros hijos desarrollen todas sus habilidades e intereses. Hablamos de poner a su disposición un lugar ordenado, bello y real. Es decir que todo aquello que se encuentre a la vista de nuestros hijos debe ser proporcional a su estatura, donde pueda sentarse cuando lo necesite o coger juguetes cuando lo precise.
Así mismo el ser humano desde que nace está destinado a ir adquiriendo grados de independencia por lo que evidentemente el ambiente ha de potenciar esto, para que ellos mismos desarrollen su propio proceso de aprendizaje.

 

4.¿Qué actividades o juguetes puedo ofrecer a mi hijo en casa si sigo los principios Montessori?
Lo primero que has de saber es que los materiales Montessori no son juguetes. Sí tu planteamiento es a nivel académico porque quieres poner una escuelita en casa o realizar actividades extraescolares mi consejo es que te formes e informes para saber la progresión de los materiales, cómo y de qué manera se presentan y cuándo se pueden mostrar al niño según su periodo sensible y su etapa del desarrollo, es decir según sus necesidades. En cambio sí te interesa que tu hijo disfrute de juguetes o actividades que sigan los principios Montessori, los cuales no necesitan específicamente una presentación, puedes hacerlo pues tienes una amplia variedad de eco-juguetes.
Puedes leer más sobre esto AQUÍ.
5.Pero entonces si los materiales Montessori no son juguetes ¿qué son?
A los materiales Montessori se les conocen como materiales de desarrollo.
Están diseñados por Maria Montessori y tienen una intención específica.
Son concretos y llevan de manera intrínseca un control de error. Lo que hace que los niños puedan aprender del error (muy importante en Montessori).
Van de lo concreto a lo abstracto, de lo conocido a lo desconocido, de lo fácil a lo difícil y por tanto van en progresión. Además, todos, absolutamente todos, han de trabajarse con los sentidos. “Las manos son el instrumento de la inteligencia”
Así mismo se presenta la realidad en todo momento por lo que los vasos no son de plástico son de vidrio, que llevan en sí control de error “si se cae se rompe”. Lo mismo pasa con los cubiertos, que son de metal, y todo aquello que se encuentra en la vida diaria de cualquier personas pero a tamaño reducido, es decir, al tamaño de los niños.
6.He oido decir que Montessori es elitista ¿es esto cierto?
No, para nada, de hecho Montessori empezó su primera casa de los niños en el barrio de San Lorenzo, un barrio humilde, donde su primera guía fue la hija de un celador, que no sabia leer ni escribir pero que mediante el entrenamiento que le ofreció Montessori, la chica mostró a los niños cómo leer y escribir.
Ahora mismo si que es cierto que no existen a nivel público muchas escuelas que lleven a cabo la educación Montessori, sobretodo en España. Por lo que los proyectos emergentes, nacidos con la intención de poder ofrecer a los niños una educación Montessori 100%, deben recurrir siempre a la legalidad y eso cuesta dinero y mucho tiempo.
Por otra parte muchos profesores de escuelas públicas son conocedores de esta educación y han llevado a sus aulas esta filosofía, porque por poco que puedan llevar ya está siendo un beneficio para los niños. Pero claro en este asunto hablamos de cuestión de suerte.
Lo que no nos pueden negar a ninguna familia es que nosotros como padres llevemos Montessori a nuestro hogar, eso si que es beneficioso, barato y sin duda tendrá una gran repercusión en nuestros hijos y su futura forma de comportarse en la vida. ¡Ojo! no hablo de materiales Montessori específicos hablo de la misma filosofía, del corazón que late en esta educación.
 
7.Muchos padres dicen que Montessori es una burbuja que no socializa que los mantiene aislados de la sociedad ¿es verdad?
Al contrario, Montessori trata de recrear una mini sociedad en sus ambientes (aulas) por esta razón tiene en cuenta a niños de diferentes edades, ya que en la vida real nunca estamos rodeados de personas con nuestra misma edad. Incluso nuestras amistades de adultos son mixtas. Al mismo tiempo se tiene en cuenta que somos seres sociables por naturaleza y que hemos por tanto de cuidar este aspecto aprendiendo a respetarnos a nosotros mismos, a los demás y el ambiente.
8.Cerca de dónde vivo tengo hay un espacio Montessori ¿cómo se si es realmente Montessori?
Entre otras cosas debe contemplarse niños de edades mixtas en un mismo ambiente (aula) de la siguiente manera:
-Nido (niños que aún no caminan)
-Comunidad infantil (desde que caminan y mantienen el equilibrio hasta los 3 años)
-Casa de niños (desde los 3 a los 6 años).
-Taller I (1º, 2º y 3º de Primaria)
-Taller II (4º, 5º y 6º de Primaria)
-Taller III (1º, 2º y 3º de Secundaria)
En muchos centros solo tienen uno o dos programas de los citados arriba, esto no significa que no sean Montessori.
El ambiente debe estar cuidadosamente preparado para los niños (muebles a su altura, cuadros a su altura, cubriendo sus necesidades naturales). Contando de la misma manera con seguridad, lo que quiere decir fuera de peligros, con iluminación natural, confort, entre otras cosas. Podríamos decir que el ambiente está preparado de una manera tan bella que se asemeja a la calidez de un hogar.
Debe haber una guía cualificada y asistente.  De la misma manera el ambiente debe contar con el material que diseñó la propia Maria Montessori.
9.Estoy planteándome llevar a mi hijo a una escuela Montessori pero solo tienen hasta los 3 años o 6 años y luego tendría que llevarlo a la escuela tradicional, esto me frena bastante ¿que debería hacer en este caso?
Debéis hacer lo que realmente consideréis como familia una prioridad.
Lo que si me gustaría que quedase claro es que los años que se beneficie tu hijo de un ambiente Montessori será ya un gran avance para su futuro, porque los primeros años de vida son, como dice Montessori, la base de todo ser humano, si tu pequeño forja unos buenos cimientos con los que sostener su casa podrá ir incorporando poco a poco más partes de la casa, si esos cimientos no son fuertes, las otras partes de la casa que vaya poniendo posiblemente puedan caer en algún momento de su vida.
Montessori lo que hace es crear unos cimientos verdaderamente fuertes, donde los niños aprenden a respetarse a sí mismos, a los demás y a el ambiente, ya desde muy pequeños, y justo en la edad que tiene que ser…que es cuando absorben todo indiscriminadamente. Que mejor que absorban un ambiente cuidadosamente preparado, ordenado y bello donde todos se tratan bien, donde no hay conflictos y si los hay se abordan desde la empatia y la paz, donde los materiales están diseñados para desarrollar la inteligencia y sus necesidades, donde se les tiene en cuenta, se conecta con ellos, sin premios, sin castigos, sin competitividad. Que en cambio decidas llevarlo a otro lugar donde tal vez los niños están gritando, se pegan para sobrevivir, porque quieren un juguete, porque no se les tiene en cuenta ya que son muchos, donde no se les abraza porque son muchos, donde se les controla con autoridad, con premios con castigos, etc, etc.
10.¿Por qué en un ambiente Montessori hay mezcla de edades?
Un ambiente Montessori reúne niños de tres edades distintas: de 4 meses a 12 meses, de 18 meses a 3 años, de 3 a 6 años, de 6 a 9 años, de 9 a 12 y de 12 a 15 años, aproximadamente. Esto favorece el deseo de aprender, el respeto mutuo. Además se recrea una minisociedad donde los pequeños aprenden de los mayores y los mayores repasan aprendizaje por la repetición a los pequeños. Ambas partes, niños pequeños, niños mayores, se siente confiados y seguros.
11.¿Cuál es el pápel de una Guía
Montessori?

 

En la educación Montessori las
Guías son lo que comúnmente conocemos como maestras/os. Solo que en Montessori la guía no es la estrella del ambiente (clase) sino que las estrellas son los mismos niños, a diferencia del sistema tradicional.

 

El hecho de que se llame guía ya implica una diferencia con maestra ya que la guía tiene la función de facilitar, apoyar y conectar con el niño y el aprendizaje.
Debe ser conocedor/a de los periodos sensibles y etapas del desarrollo de los
niños. Debe tener la capacidad de observar, comprender y seguir cada paso de
cada niño.
12.¿Qué formación debe tener el personal de un centro Montessori?
El Guía Montessori debe haberse formado como tal “GUÍA MONTESSORI” su
acreditación Montessori debe cumplir el Entrenamiento Montessori certificado
por un Centro autorizado: IMI, MONTESSORI CANELA, AMS, MACTE, AMI, ETC.
Así mismo debe ser una persona comprometida, entusiasta, trabajada
interiormente, pacífica, amable, respetuosa tanto con niños como con adultos.
Pues debe ser un claro ejemplo para los niños que forman parte del ambiente.
Por lo que este factor va ligado sin duda al certificado, ya que no
consideramos el certificado como tal sino va acompañado de un buen trabajo
interior de la persona. Y debe sin duda compartir los principios Montessori.

 

La competencia ¿es buena?

Estamos en un sistema donde parece que continuamente tengamos que competir unos con otros. Y ya no es que parezca sino que creo que está a la orden del día, incluso que ya lo hemos encarnado.

En el mundo infantil «Yo soy mejor», «Mira lo que hace él y tu no», «A ver quien gana», «He sacado mejores notas que tú» y en el mundo adulto «Yo tengo un doctorado en….y ¿tú?», «Mi hijo está en el percentil x y el tuyo?», «A mi me quedan mejor esos pantalones», «Estoy seguro que se copió de mi»…
La competencia es el principio de cualquier guerra. La competencia lleva a discusiones, a malentendidos, a envidias…La competencia, vista así, no es sana.
Hemos de considerar que Montessori no son solo materiales que se trata pues de una forma de ser y estar, una forma de sentir la vida. 
Para aplicar Montessori primero hay que llegar al alma, al corazón de esta filosofía, luego vendrá lo demás. Y me explico, si en Montessori no existe la competencia en los ambientes, en las mismas guías, en los niños. Entonces en las personas que amamos esta filosofía tampoco debería existir, y digo esto porque creo que debemos hacer un trabajo interior muy importante. Somos el ejemplo de los niños. Si creemos en algo, si esa es nuestra forma de contemplar la vida, y la que queremos ofrecer a nuestros hijos, sin duda, debemos dar ejemplo. Nuestras ideas deben estar estrechamente ligadas a nuestra forma de actuar…sino…no tiene sentido.
Realmente la competencia, desde mi humilde opinión,  está dentro de mí. Quiero decir que yo tengo que ser competente conmigo misma. Así pues la competencia la tenemos dentro de nosotros. Se trata simplemente de levantarnos intentando superarnos a nosotros mismos, intentando crecer y hacer las cosas cada día mejor por y para nosotros mismos. No mirar al vecino cómo y qué ha hecho, sino mirarme a mi mismo y ver cómo y qué debo hacer para superarme.
En Montessori no hay competencia, los niños no viven ese termino, los adultos de hoy, que confiamos plenamente en Montessori, que damos ejemplo a los futuros hombres y mujeres del mañana (nuestros niños) no deberíamos tampoco sentir esa competencia con nadie…pese que nos haya inculcado eso, desechemos esa idea…y pensemos en cómo hacerlo mejor cada día, pensemos que la competencia la tenemos con nosotros mismos y  no con nadie más.
Es difícil sí y más sabiendo todo lo que hemos recorrido. Pero intentarlo es ya un gran paso. Pensar que realmente no existe competencia si yo se que las cosas que hago las hago con toda mi energía, dando lo mejor de mí. No tengo entonces que sentir ese miedo, o esa frustración de que otro lo pueda hacer mejor, porque si otro lo hace mejor, aprenderé de él seguro, de sus palabras, de su sentir, de sus acciones y aprenderé de mi, por supuesto, de que puedo todavía superarme y hacerlo mejor.

En Montessori aprenderemos sí…a no sentir odio ni envidia sino a conectar con nosotros mismos y con los demás.Así que Montessorimente hablando la competencia no existe con los demás, sino con nosotros mismos. Podemos llamarle «autocompetencia»…esta competencia si es sana.

¿Equivocarse está mal?

A nuestras espaldas llevamos cargada una enorme mochila de aprendizajes…que desde la infancia hemos ido adquiriendo…algunos serán buenos, otros no lo serán…entre ellos posiblemente esté la «loca» idea de que equivocarse está realmente mal…pero… ¿esto es cierto?
Desde la Disciplina Positiva el error no es sino una maravillosa herramienta para aprender, es una oportunidad que nos regala la vida para crecer. Pues el hecho es que somos humanos, que inevitablemente nos tenemos que equivocar, todos, absolutamente todos vamos hacerlo, queramos o no.
Desde la Filosofía Montessori con el error ocurre exactamente lo mismo. Observemos bien el llamado «control de error». Es el que nos avisa de un nuevo aprendizaje, cuando se nos cae un vaso de cristal al suelo, la consecuencia lleva en él un mensaje intrínseco. El mensaje que recibimos es que se ha roto el vaso sí, pero también que la próxima vez debemos coger el vaso con más cuidado. Lo mismo ocurre en cada uno de los materiales que diseñó Montessori, son autocorrectivos, invitan a que el niño se equivoque y pueda él mismo rectificar su error, sin que nadie tenga que decírselo. INVITA A SOLUCIONAR POR SÍ MISMO EL ERROR.
Entonces…¿por qué no damos esta oportunidad no sólo a los adultos sino a los niños? ¿a nuestros hijos? ¿Por qué nos empeñamos en castigarlos cuando algo no lo hacen bien? ¿Por qué juzgamos, etiquetamos, criticamos sus acciones cuando no se acoplan a lo que nosotros consideramos que está bien? ¿ Por qué los comparamos con otros niños cuando queremos que hagan algo bien? Esto lo único que crea tanto en adultos como en los niños (que son los adultos del mañana) es que sientan que realmente no pueden hacer las cosas…que no son capaces…sienten INCAPACIDAD. Sienten que no PERTENECEN, que no se les tiene EN CUENTA.
Aprendamos a ver el error como parte de nuestra naturaleza, desde que nacemos, el error nos va a acompañar, porque es necesario equivocarse para poder aprender. ¿Si no nos equivocásemos que sentido tendrían las cosas? ¿Cómo aprenderíamos? de hecho….¿aprenderíamos algo?
Empecemos a trabajarnos primero nosotros, a trabajar nuestras equivocaciones, a saber verlas, saber darles solución desde la serenidad. Trabajémonos interiormente, como padres, como docentes, como adultos. Empecemos a ver el error no como lo aprendimos…como algo malo…sino como un maravilloso regalo que nos brinda la vida, como una herencia que tenemos en nuestro ADN. Démonos la oportunidad de equivocarnos, démosles a los demás la oportunidad de equivocarse y por supuesto cuando lo hagan reaccionemos de una manera respetuosa. 
Guíemos a nuestros hijos desde el corazón, el amor, la comprensión, demos paso a LA CONEXIÓN y desechemos el CONTROL. Tenemos que empezar a cambiar el chip. Ofrecer a nuestros hijos la oportunidad de solucionar por sí mismos las cosas…apoyarles y acompañarles en buscar soluciones.
¿Cómo? Mediante nuestras expresiones y nuestras palabras podemos acompañarles, entenderles, hacer que sientan que se les tiene en cuenta y dejemos de juzgar criticar, comparar, etiquetar…
Recordemos algo que parece que hemos olvidado…SOMOS HUMANAMENTE IMPERFECTOS…

Consecuencias y Soluciones

En nuestra familia somos partidarios de una educación respetuosa y por eso seguimos la filosofía Montessori y nos servimos de herramientas como la Disciplina Positiva.
Hoy quiero hablaros de las consecuencias, de las cuales María Montessori también habló.
Montessori creía que cometer errores era una parte natural del aprendizaje y que ayudaba a los niños a auto-corregirse y desarrollar más confianza en ellos mismo y habilidades para en un futuro tomar mejores decisiones.
En Disciplina Positiva se habla de consecuencias naturales.
Cuando hablamos de consecuencia decimos que se trata de un hecho que deriva de otro suceso. Pero hay que saber distinguir entre una consecuencia natural y una consecuencia lógica.
CONSECUENCIA NATURAL
Se trata de una situación resultante de un momento espontáneo y natural. Son sencillas y efectivas pues ocurren en el momento. Por ejemplo: «Si se te cae un vaso de cristal, se rompe» en (en este caso en concreto en Montessori se habla de Control de error ¿recuerdas?) «Si está lloviendo y estás en la calle, te mojas» «Si no lavas la ropa, está sucia».
CONSECUENCIA LÓGICA
Las consecuencias lógicas requieren la intervención del adulto, en el caso de que la consecuencia natural no tenga un buen desenlace o pueda perjudicar a alguien, por ejemplo, «tener que ir al dentista por tener un diente estropeado». Estas consecuencias tienen más complicación (por lo que hablaremos más adelante, en otro post) . Es importante saber que a la hora de su entendimiento muchas veces se mal utilizan, pues son los padres los que ofrecemos esta consecuencia lógica y a veces se llevan más allá haciendo que el niño pague por un situación en vez de ayudarle a enfocar un solución. Y es por eso que hay que tener en cuenta que una consecuencia lógica no se trata de un castigo -hacer que el niño pague por algo- sino de hacerle comprender al niño un futuro hecho por ejemplo «Si no desayunas cuando llegues al cole tendrás hambre».
SOLUCIÓN 
Muchas veces la cuestión no está en poner tanto énfasis en la consecuencia lógica sino en ofrecer una solución en la que nuestros hijos, si son mayores, puedan ser partícipes de ella. 
También hemos de ser conscientes de que muchas veces sin los anticipadores de situaciones «Después de desayunar nos iremos a comprar» los niños que también tienen sus pensamientos y sus ganas por realizar una actividad se sienten castigados cuando de repente, sin previo aviso, se les obliga a realizar una determinada tarea con la que no contaban.
Y aquí es donde volvemos a la rutina, de la que en otros post ya hemos hablado.
Muchas familias tienen la falsa creencia de que las rutinas rompen toda espontaneidad y naturalidad, cuando en realidad lo que desencadena no tener rutinas es un caos. En los niños la rutina crea seguridad, saben que va a suceder, nada les pilla de sorpresa y evita que cuando estas rutinas se asientan los padres tengamos que dar ordenes. 

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Limites y Normas ¿Por qué son necesarios?

En cualquier ambiente Montessori existen normas. La libertad que se crea en el ambiente es una libertad guiada, una libertad para la convivencia social. Donde es necesario: Respetar a los demás, respetar el material y respetarse uno mismo.
Porque los límites son necesarios para la convivencia. Y es necesario que sean unos límites claros, unas normas sociales que eviten atentar contra la integridad de alguien, que eviten que seamos irrespetuosos con todas las cosas y personas que nos rodean. 
Para ello, como ya sabéis, desde el Blog apostamos por una Disciplina Positiva, que bajo nuestra opinión, se complementa totalmente con la filosofía Montessori.
Los adultos, en este caso, los padres, a la manera de Disciplina Positiva (sino recuerdas que es puedes leer más AQUÍ)  debemos establecer un conjunto de normas para la convivencia en el hogar. Normas que si nuestros hijos son mayores pueden participar de ellas. Mientras nuestros hijos sean pequeños, seremos los padres los responsables de estos límites para su seguridad. Por eso es muy importante crear un ambiente preparado (sino te acuerdas puedes refrescar memoria AQUÍ) creando así condiciones que animen a nuestros hijos a tener conductas adecuadas. Si por ejemplo vemos que nuestro hijo está empezando a golpear un material, o cualquier cosa que tengamos por casa, no siendo esa su utilidad, podemos ofrecerle una alternativa «puedes golpear este tambor, pero este material no, se rompe». Siempre con palabras sencillas, cortas, que puedan entenderlas, sin enrollarnos. Siendo amables pero también firmes.
Para ello nos podemos servir de diferentes herramientas:
-Ambiente preparado. Necesario para que sientan un orden y una seguridad. Éste debe estar dispuesto según su etapa del desarrollo (sino recuerdas puedes ver más AQUÍ)
-Tabla de rutinas. Mostrar a nuestro hijo de manera secuencial que es lo que toca en cada momento. (puedes ver un ejemplo de tabla de rutinas AQUÍ).
-Anticipador de situaciones Si queremos evitar que nuestro hijo se sienta sorprendido cuando de repente nos tenemos que ir de casa o del parque, queremos cambiar una determinada conducta, etc, sería conveniente mostrarle con anterioridad que es lo que va a suceder. 
-Ponernos en sus zapatos. Si a nuestro hijo le apetece ir al parque y en ese momento no puede ser entonces le ofreceremos una respuesta que muestre que le entendemos «Sé que te gustaría ir al parque pero tenemos que volver a casa para cenar y bañarnos» lo más seguro que la reacción sea no querer ir podemos buscar alternativas que lo inviten a participar «Hoy toca tortilla de patata  ¿te apetece batir los huevos?».
Puede pasar también que se enfaden y nuestra actitud debe ser la misma, amable y firme. Actuar siempre desde el corazón, cuando nuestros hijos no pueden mostrarnos lo que sienten porque no tienen suficiente vocabulario «Sé que estás enfadado. Lo entiendo. Podemos venir mañana al parque»
-Organizar actividades adecuadas a sus necesidades -periodos sensibles- (sino recuerdas los periodos sensibles puedes verlo AQUÍ ).
-Confiar en ellos. Dejemos que colaboren en las tareas del hogar. Que sientan que pertenecen. Que son importantes.
Escuchar, respetar, hablar de una manera lo más positiva posible. Sin gritar, sin criticar, sin juzgar, sin etiquetar. Los padres somos el ejemplo de nuestros hijos. Los límites no implican que seamos irrespetuosos sino todo lo contrario las normas y los límites se establecen para ser precisamente respetuosos con nuestro entorno. Lo que hay que tener en cuenta es la manera en la que se ofrecen esos límites. Que debería ser siempre desde amor, la empatía y el respeto.

¿Qué sucederá cuando mi hijo pase de su ambiente Montessori a una escuela tradicional?

Muchas familias Montessori se plantean esta pregunta cuando deciden llevar a sus hijos a un ambiente Montessori. Esta preocupación es muy normal en cualquiera de las etapas de educación Montessori. 
Pongamos por caso que una familia ha decidido llevar a su hijo a un ambiente Montessori. Y el niño ha estado viviendo los primeros años de vida en un ambiente Montessori. Pero por circunstancias de la vida a la edad de 6 años tienen que incorporarse al sistema educativo convencional. ¿Qué sucederá?
Para empezar recordar que según María Montessori los primeros años de vida son los más importantes. En las cuatro etapas del desarrollo (sino te acuerdas puedes verlo AQUÍMontessori hablaba de la gran importancia que cobraba la infancia y la niñez. Como muchos sabéis los niños absorben indiscriminadamente todo cuanto les rodea (de 0 a 6 años), primero de una manera inconsciente 0-3 y después de una manera consciente 3-6. ¿qué pasa entonces si van a un ambiente Montessori, qué absorberán de ese ambiente?
1. Sus necesidades estarán cubiertas. AMBIENTE PREPARADO.
2. Desarrollaran sus habilidades en un ambiente de calma, paz y respeto. Libre de premios y castigos, donde no existe la competencia. VIDA SOCIAL SANA.
3. Desarrollaran la capacidad de elegir y aprender de sus errores. AUTONOMÍA Y SEGURIDAD.
4. Sabrán comportase a nivel social. VIDA PRÁCTICA. GRACIA Y CORTESÍA.
5. Desarrollaran la capacidad de diálogo y acuerdo cuando un material que ellos quieren lo tiene otro compañero. RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS PACÍFICA.
Entonces ¿qué pasará cuando aquel niño, del que hablábamos, tenga que ir a una escuela tradicional cuando cumpla los 6 años?
1. Se sorprenderá cuando le ponga nota a su primer trabajo. 
2. Se sorprenderá cuando le digan que tiene que hacer un exámen de algo que para él es sencillo.
3. Se sorprenderá cuando le digan que tiene que estar tantas horas sentado frente a la pizarra sin poder moverse.
4. Se sorprenderá de ver que hay niños tan competitivos por sacar la mejor nota.
5. Se sorprenderá de ver que hay algunos niños que están desilusionados y que insultan al/la profesor/a.
6. Se sorprenderá de que todos tengan la misma edad.
Se sorprenderá de muchas cosas, pero…
7. Será una persona segura de si misma, sin miedos, con criterio y autonomía.
8. Será capaz de realizar cualquier actividad sin la aprobación de nadie.
9. Será capaz de ofrecer su ayuda cuando se la pida un compañero. Y cuando vea que un compañero la necesita.
10. Será capaz de resolver un conflicto mediante el respeto y la paz.
11. Será capaz de aprender de sus errores y cuando cometa alguno y no sepa cual es, preguntará, pues querrá saber dónde está el error.
12. Será un alma con ganas de descubrir y hacer nuevas amistades.
Pero para facilitar el paso de un ambiente Montessori a una escuela tradicional también es importante una buena comunicación entre la escuela
Montessori y la escuela tradicional, o lo que es lo mismo la guía y la nueva maestra (maestro). Además debe de haber una implicación por parte de las familias, del padre y la madre. Y por qué no…las guías Montessori pueden visitar la escuela
tradicional y preparar al niño para enfrentar cualquier diferencia.
También se puede animar a las maestras de escuelas tradicionales a
que visiten las clases Montessori para observar el nivel de trabajo
académico.
También es importante que los padres hagan un seguimiento de trabajo de sus hijos en su nueva
situación, manteniendo del mismo modo un contacto continuo con la
maestra de la escuela tradicional. Se trata de un trabajo de comunidad. De madres, padres y maestras, para asegurar
que el niño continue con su amor por el aprendizaje ya adquirido en
Montessori.
Personalmente creo que lo más probable es que se adapte sin problemas a su
nuevo entorno. 
Los padres que deciden llevar a sus hijos a un ambiente Montessori deben tener claro que
los hábitos y habilidades que el niño desarrolla en un ambiente Montessori le ayudarán para toda la vida, incluyendo la
escuela tradicional. Le ayudarán a trabajar más eficazmente, a
observar más cuidadosamente y a concentrarse más efectivamente a
donde quiera que vaya. Pues no debemos olvidar que la educación Montessori es una educación que prepara para la vida sea cual sea su circunstancia.
imagen de: http://www.espondilitis.eu

Si queréis saber más cosas acerca de este tema y otros que ocupan la educación Montessori os esperamos en facebook.

La Educación Montessori una Educación para la vida

Muchas personas que desconocen la educación Montessori piensan que Montessori es una burbuja en la que los niños están «separados» del mundo social y realmente lo único que se trabaja son los materiales y la individualidad del niño y por tanto el aspecto social se olvida ¿Pero esto es así? 
Pues bien hoy quiero ofreceros la REALIDAD.
Antes de empezar quiero recordar lo que continuamente decimos en el blog MONTESSORI NO SON SOLO MATERIALES y AQUÍ UNA DE ESAS RAZONES.
LA EDUCACIÓN MONTESSORI Sí SOCIALIZA, sí existe vida social, sí existe desarrollo social. No es ninguna burbuja, los niños están en contacto con la realidad de su día a día, nada que no vayan a ver en un futuro, nada que no vayan a ver en su vida cotidiana.
A mi me gustaría enfocar la pregunta así ¿POR QUÉ EN MONTESSORI HAY UN DESARROLLO SOCIAL? pero quizás muchas personas lo pregunte de este modo ¿POR QUÉ MONTESSORI NO ES INDIVIDUALISTA, NO ES UNA BURBUJA, NO ES ANTISOCIAL?
Veamos voy a nombrar algunas de las muchas cosas que hacen de la EDUCACIÓN MONTESSORI UNA EDUCACIÓN SOCIAL.
1. Hay un ambiente preparado dispuesto para que los niños escojan espontáneamente la actividad que quieren realizar. LOS NIÑOS DESARROLLAN LA PROPIA ELECCIÓN, SU CRITERIO, SU TIEMPO (lo invierte en lo que considera importante para sí mismo).
2. No hay dos materiales iguales. Si un niño está utilizando un material y otro niño lo quiere, evidentemente, la propia naturaleza les muestra que tienen que esperar. LOS NIÑOS DESARROLLAN LA RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS. 
3. Edades mixtas. Forman una mini-sociedad. En la vida real no nos encontramos con personas de nuestra misma edad en nuestro grupo de amigos, en la calle, en cualquier situación, es muy díficil que ocurra, posiblemente este hecho solo ocurra en las escuelas convencionales. LOS NIÑOS DESARROLLAN UNA PERCEPCIÓN SOCIAL REAL. MINI-SOCIEDAD.
4. Amplio número de niños de distintas edades. El adulto pasa inadvertido. Los niños se ayudan entre ellos, y no recurren continuamente al adulto de referencia, ejerciendo así una mayor autonomía y aprendiendo de sus errores. EL NIÑO DESARROLLA EL APRENDIZAJE DE COMUNIDAD SOCIAL, EL ALTRUISMO Y LA VOLUNTAD. 
5.No existe la competitividad. No se premia ni se castiga. LOS NIÑOS DESARROLLAN SU AUTOESTIMA Y SEGURIDAD. APRENDEN QUE EL ERROR ES UNA OPORTUNIDAD DE APRENDIZAJE (mostrándose así como algo bueno) Y QUE TODAS LAS PERSONAS SOMOS VALIOSAS (la educación Montessori por tanto es inclusiva).
¿QUÉ CONCLUSIÓN SACAMOS?
La propia María Montessori decía «Las únicas oportunidades de vida social que tienen los niños en las escuelas comunes son los recreos o las escasas excursiones, mientras que los niños de nuestras escuelas siempre viven en comunidad trabajadora»
Y para terminar quiero decir que personalmente apoyo enormemente a todos esos docentes de escuelas convencionales que están esforzándose por llevar a la escuela pública una educación respetuosa con el niño. Pues muchos se encuentran solos, sin apoyo y otros tienen la suerte de tener un gran equipo con el que apoyarse y avanzar. Pero todos tienen y sienten que la educación es un pilar  importante en la vida de nuestros niños, esos futuros adultos. Sienten que su profesión vocacional es mucho más de lo que pintan los de arriba, sienten que hay que luchar, que se puede hacer un mundo mejor. Y que el sistema actual debe de cambiar. Desde aquí quiero deciros NO ESTÁIS SOLOS, SOMOS MUCHOS LOS QUE APOSTAMOS POR ESE CAMBIO, MUCHOS DOCENTES, MUCHOS PADRES, MUCHAS MADRES, MUCHAS FAMILIAS, las que apostamos por un cambio educativo.

Del mismo modo también apoyamos a todas aquellas personas que emprenden su proyecto educativo de educación respetuosa.

Solo deciros ¡ÁNIMO VALIENTES! Vuestra valentía será nuestra esperanza, vuestra fuerza será nuestra unión. EL DESARROLLO DE UNA VIDA SOCIAL es necesaria para nuestros pequeños ¿qué mundo estamos dejándoles? ¿qué valor y ayuda les damos a los docentes que con el sudor de su frene se esfuerzan por conseguir que se respeten los tiempos, la espontaneidad, la libertad, la paz, para los niños? NUESTROS HIJOS SON EL FUTURO. LOS DOCENTES Y FAMILIAS SOMOS SUS GUÍAS. 

REFLEXIONEMOS. RESPETEMOS. ACTUEMOS.
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OFRECER UNA AUTONOMíA SANA

Si aunamos la Disciplina Positiva y la Filosofía Montessori vemos que es de vital importancia la AUTONOMÍA. 

¿Recuerdas cuando lo hablamos desde un enfoque Montessori en anteriores post? Puedes refrescar memoría AQUÍ.
Pues bien, en Disciplina positiva el «YO SOY CAPAZ» o lo que es lo mismo en la filosofía Montessori «DÉJAME HACERLO POR MI MISMO» debe partir de una base sana, natural. Donde el niño realmente tenga la creencia de que si es capaz de hacer las cosas.  Para ello lo primero que debemos hacer es concienciarnos los padres. Pues la sobreprotección, el rescate, no pasar suficiente tiempo con ellos, el chantaje, el realizar sus tareas, las riñas, las exigencias y el solventarles los problemas no llevan, para nada, a una AUTOESTIMA SANA y por tanto a una AUTONOMÍA SANA.

Se trata de que nuestros hijos desarrollen habilidades para que se sientan capaces de realizar las cosas. Para ello debemos involucrarlos en las soluciones, en la practica de las habilidades, en que experimenten, vivan y sientan en primera persona lo que son capaces de hacer.
Pero claro muchas veces a los padres nos resulta difícil desaprender todo lo aprendido, pues llevamos la mochila de nuestra infancia, un recorrido en el que posiblemente se nos educó de una manera totalmente opuesta a lo que nosotros pretendemos hacer. Y eso es tarea complicada. Tomar conciencia de la realidad, de que los niños no han de ser CONTROLADOS sino que han de CONECTAR con el adulto, es complicado entenderlo cuando muchas de las cosas las hacemos sin darnos cuenta. 
Para ello la Disciplina Positiva ofrece a los padres herramientas para poder comenzar a comprender a los niños, para poder comenzar a caminar sobre un terreno en el que no sea todo perfecto pero tanto padres como hijos disfruten de su relación. 
Es por eso que los padres debemos tener en cuenta algunas piezas del rompecabezas de los principios de la Disciplina Positiva (puedes leer nuestro primer post de Disciplina positiva AQUÍ y AQUÍ si no te queda claro que es).
-Los padres debemos ser amables y firmes. La amabilidad o gentileza es importante para que los adultos le mostremos respeto al niño y la firmeza es importante, también, para mostrarnos respeto a nosotros mismos, la situación en la que nos encontramos y las necesidades del momento.
-Debemos mostrarnos respeto Mutuo. Ambas partes deben respetarse en cualquier momento.
-Proponernos reuniones familiares. Involucrar a los niños en las actividades familiares, en la importancia de agradecer ciertas acciones. En proyectar alguna actividad conjunta donde todos participan.
-Hacer llegar al niño que PERTENECE al grupo. Es importante que el niño sienta que pertenece a su grupo familiar. Puedes ver el post de pertenencia AQUÍ (te ayudará a entenderlo mejor).
-Fomentar la colaboración mutua. Nuestros hijos pueden participar en las tareas del hogar, y en cualquier actividad familiar sin que estas sean una obligación o un suplicio.
-Ofrecer la AUTONOMÍA según sus capacidades. Evitar hacer todo por ellos.

-Ofrecer libertad con límites. Cuando hablamos de la libertad con límites nos referimos a que «tu libertad termina donde empieza la mía» es decir, hemos de tener en cuenta que vivimos de manera social, que debemos respetarnos tanto unos como otros y no podemos atentar contra la integridad de nadie. El límite ha de responder a un límite social. Puedes leer más AQUÍ.

-Saber que los errores son oportunidades de aprendizaje. Tanto si nos equivocamos los padres, como si nuestros hijos se equivocan, somos humanos, debemos ser conscientes de que no somos capaces de actuar como máquinas y que cualquier error que tengamos debe ser visto como una oportunidad para crecer, para aprender, para saber como hacerlo la próxima vez. No nos torturemos, no les torturemos.
Y si te ha gustado lo que has leído te invito a que te quedes cerquita para no perderte los próximos post. Puedes seguirnos en facebook o instagram.