12 dudas Montessori 12 respuestas Montessori

1.¿Cómo empezar la filosofía Montessori en el hogar?
Te invito a que leas este post sobre los 3 casos Montessori AQUÍ. Y después leas según tu caso:
Caso 1: AQUÍ
Caso 2: AQUÍ
Caso 3: AQUÍ
2.¿Qué es lo primero que debería hacer para implementar Montessori en el hogar?
Si has visto los 3 casos Montessori que menciono arriba, verás que lo más importante es la filosofía, que veas la educación Montessori como una forma de vivir. Por esta razón como padres debemos ser conscientes de que nuestro hogar está pensado para adultos y no para niños por lo que lo primero que deberíamos hacer como padres es demostrarles a nuestros hijos que pertenecen en el hogar mediante la preparación del ambiente. AQUÍ tienes varias ideas que te pueden ayudar a preparar el ambiente siguiendo las necesidades de tu pequeño. Ya que no es lo mismo un niño que tiene 6 meses que uno que tiene 20 meses, no necesitan las mismas cosas y por tanto el ambiente varia, así pues se puede deducir que el ambiente va creciendo con el niño.
3.¿Cómo debe ser  un ambiente Montessori en el hogar? El ambiente en el hogar es diferente al de un espacio Montessori, por el simple hecho de que no es un único espacio sino que son varias estancias en las que nuestro pequeño va interactuar diariamente. Por lo que debemos hacer un «estudio» de cada estancia y ver que cosas debemos modificar, modelar, para que nuestro hijo sienta que se le tienen en cuenta. Así mismo debe permanecer lo más ordenado y organizado posible para que nuestros hijos desarrollen todas sus habilidades e intereses. Hablamos de poner a su disposición un lugar ordenado, bello y real. Es decir que todo aquello que se encuentre a la vista de nuestros hijos debe ser proporcional a su estatura, donde pueda sentarse cuando lo necesite o coger juguetes cuando lo precise.
Así mismo el ser humano desde que nace está destinado a ir adquiriendo grados de independencia por lo que evidentemente el ambiente ha de potenciar esto, para que ellos mismos desarrollen su propio proceso de aprendizaje.

 

4.¿Qué actividades o juguetes puedo ofrecer a mi hijo en casa si sigo los principios Montessori?
Lo primero que has de saber es que los materiales Montessori no son juguetes. Sí tu planteamiento es a nivel académico porque quieres poner una escuelita en casa o realizar actividades extraescolares mi consejo es que te formes e informes para saber la progresión de los materiales, cómo y de qué manera se presentan y cuándo se pueden mostrar al niño según su periodo sensible y su etapa del desarrollo, es decir según sus necesidades. En cambio sí te interesa que tu hijo disfrute de juguetes o actividades que sigan los principios Montessori, los cuales no necesitan específicamente una presentación, puedes hacerlo pues tienes una amplia variedad de eco-juguetes.
Puedes leer más sobre esto AQUÍ.
5.Pero entonces si los materiales Montessori no son juguetes ¿qué son?
A los materiales Montessori se les conocen como materiales de desarrollo.
Están diseñados por Maria Montessori y tienen una intención específica.
Son concretos y llevan de manera intrínseca un control de error. Lo que hace que los niños puedan aprender del error (muy importante en Montessori).
Van de lo concreto a lo abstracto, de lo conocido a lo desconocido, de lo fácil a lo difícil y por tanto van en progresión. Además, todos, absolutamente todos, han de trabajarse con los sentidos. “Las manos son el instrumento de la inteligencia”
Así mismo se presenta la realidad en todo momento por lo que los vasos no son de plástico son de vidrio, que llevan en sí control de error “si se cae se rompe”. Lo mismo pasa con los cubiertos, que son de metal, y todo aquello que se encuentra en la vida diaria de cualquier personas pero a tamaño reducido, es decir, al tamaño de los niños.
6.He oido decir que Montessori es elitista ¿es esto cierto?
No, para nada, de hecho Montessori empezó su primera casa de los niños en el barrio de San Lorenzo, un barrio humilde, donde su primera guía fue la hija de un celador, que no sabia leer ni escribir pero que mediante el entrenamiento que le ofreció Montessori, la chica mostró a los niños cómo leer y escribir.
Ahora mismo si que es cierto que no existen a nivel público muchas escuelas que lleven a cabo la educación Montessori, sobretodo en España. Por lo que los proyectos emergentes, nacidos con la intención de poder ofrecer a los niños una educación Montessori 100%, deben recurrir siempre a la legalidad y eso cuesta dinero y mucho tiempo.
Por otra parte muchos profesores de escuelas públicas son conocedores de esta educación y han llevado a sus aulas esta filosofía, porque por poco que puedan llevar ya está siendo un beneficio para los niños. Pero claro en este asunto hablamos de cuestión de suerte.
Lo que no nos pueden negar a ninguna familia es que nosotros como padres llevemos Montessori a nuestro hogar, eso si que es beneficioso, barato y sin duda tendrá una gran repercusión en nuestros hijos y su futura forma de comportarse en la vida. ¡Ojo! no hablo de materiales Montessori específicos hablo de la misma filosofía, del corazón que late en esta educación.
 
7.Muchos padres dicen que Montessori es una burbuja que no socializa que los mantiene aislados de la sociedad ¿es verdad?
Al contrario, Montessori trata de recrear una mini sociedad en sus ambientes (aulas) por esta razón tiene en cuenta a niños de diferentes edades, ya que en la vida real nunca estamos rodeados de personas con nuestra misma edad. Incluso nuestras amistades de adultos son mixtas. Al mismo tiempo se tiene en cuenta que somos seres sociables por naturaleza y que hemos por tanto de cuidar este aspecto aprendiendo a respetarnos a nosotros mismos, a los demás y el ambiente.
8.Cerca de dónde vivo tengo hay un espacio Montessori ¿cómo se si es realmente Montessori?
Entre otras cosas debe contemplarse niños de edades mixtas en un mismo ambiente (aula) de la siguiente manera:
-Nido (niños que aún no caminan)
-Comunidad infantil (desde que caminan y mantienen el equilibrio hasta los 3 años)
-Casa de niños (desde los 3 a los 6 años).
-Taller I (1º, 2º y 3º de Primaria)
-Taller II (4º, 5º y 6º de Primaria)
-Taller III (1º, 2º y 3º de Secundaria)
En muchos centros solo tienen uno o dos programas de los citados arriba, esto no significa que no sean Montessori.
El ambiente debe estar cuidadosamente preparado para los niños (muebles a su altura, cuadros a su altura, cubriendo sus necesidades naturales). Contando de la misma manera con seguridad, lo que quiere decir fuera de peligros, con iluminación natural, confort, entre otras cosas. Podríamos decir que el ambiente está preparado de una manera tan bella que se asemeja a la calidez de un hogar.
Debe haber una guía cualificada y asistente.  De la misma manera el ambiente debe contar con el material que diseñó la propia Maria Montessori.
9.Estoy planteándome llevar a mi hijo a una escuela Montessori pero solo tienen hasta los 3 años o 6 años y luego tendría que llevarlo a la escuela tradicional, esto me frena bastante ¿que debería hacer en este caso?
Debéis hacer lo que realmente consideréis como familia una prioridad.
Lo que si me gustaría que quedase claro es que los años que se beneficie tu hijo de un ambiente Montessori será ya un gran avance para su futuro, porque los primeros años de vida son, como dice Montessori, la base de todo ser humano, si tu pequeño forja unos buenos cimientos con los que sostener su casa podrá ir incorporando poco a poco más partes de la casa, si esos cimientos no son fuertes, las otras partes de la casa que vaya poniendo posiblemente puedan caer en algún momento de su vida.
Montessori lo que hace es crear unos cimientos verdaderamente fuertes, donde los niños aprenden a respetarse a sí mismos, a los demás y a el ambiente, ya desde muy pequeños, y justo en la edad que tiene que ser…que es cuando absorben todo indiscriminadamente. Que mejor que absorban un ambiente cuidadosamente preparado, ordenado y bello donde todos se tratan bien, donde no hay conflictos y si los hay se abordan desde la empatia y la paz, donde los materiales están diseñados para desarrollar la inteligencia y sus necesidades, donde se les tiene en cuenta, se conecta con ellos, sin premios, sin castigos, sin competitividad. Que en cambio decidas llevarlo a otro lugar donde tal vez los niños están gritando, se pegan para sobrevivir, porque quieren un juguete, porque no se les tiene en cuenta ya que son muchos, donde no se les abraza porque son muchos, donde se les controla con autoridad, con premios con castigos, etc, etc.
10.¿Por qué en un ambiente Montessori hay mezcla de edades?
Un ambiente Montessori reúne niños de tres edades distintas: de 4 meses a 12 meses, de 18 meses a 3 años, de 3 a 6 años, de 6 a 9 años, de 9 a 12 y de 12 a 15 años, aproximadamente. Esto favorece el deseo de aprender, el respeto mutuo. Además se recrea una minisociedad donde los pequeños aprenden de los mayores y los mayores repasan aprendizaje por la repetición a los pequeños. Ambas partes, niños pequeños, niños mayores, se siente confiados y seguros.
11.¿Cuál es el pápel de una Guía
Montessori?

 

En la educación Montessori las
Guías son lo que comúnmente conocemos como maestras/os. Solo que en Montessori la guía no es la estrella del ambiente (clase) sino que las estrellas son los mismos niños, a diferencia del sistema tradicional.

 

El hecho de que se llame guía ya implica una diferencia con maestra ya que la guía tiene la función de facilitar, apoyar y conectar con el niño y el aprendizaje.
Debe ser conocedor/a de los periodos sensibles y etapas del desarrollo de los
niños. Debe tener la capacidad de observar, comprender y seguir cada paso de
cada niño.
12.¿Qué formación debe tener el personal de un centro Montessori?
El Guía Montessori debe haberse formado como tal “GUÍA MONTESSORI” su
acreditación Montessori debe cumplir el Entrenamiento Montessori certificado
por un Centro autorizado: IMI, MONTESSORI CANELA, AMS, MACTE, AMI, ETC.
Así mismo debe ser una persona comprometida, entusiasta, trabajada
interiormente, pacífica, amable, respetuosa tanto con niños como con adultos.
Pues debe ser un claro ejemplo para los niños que forman parte del ambiente.
Por lo que este factor va ligado sin duda al certificado, ya que no
consideramos el certificado como tal sino va acompañado de un buen trabajo
interior de la persona. Y debe sin duda compartir los principios Montessori.

 

La competencia ¿es buena?

Estamos en un sistema donde parece que continuamente tengamos que competir unos con otros. Y ya no es que parezca sino que creo que está a la orden del día, incluso que ya lo hemos encarnado.

En el mundo infantil «Yo soy mejor», «Mira lo que hace él y tu no», «A ver quien gana», «He sacado mejores notas que tú» y en el mundo adulto «Yo tengo un doctorado en….y ¿tú?», «Mi hijo está en el percentil x y el tuyo?», «A mi me quedan mejor esos pantalones», «Estoy seguro que se copió de mi»…
La competencia es el principio de cualquier guerra. La competencia lleva a discusiones, a malentendidos, a envidias…La competencia, vista así, no es sana.
Hemos de considerar que Montessori no son solo materiales que se trata pues de una forma de ser y estar, una forma de sentir la vida. 
Para aplicar Montessori primero hay que llegar al alma, al corazón de esta filosofía, luego vendrá lo demás. Y me explico, si en Montessori no existe la competencia en los ambientes, en las mismas guías, en los niños. Entonces en las personas que amamos esta filosofía tampoco debería existir, y digo esto porque creo que debemos hacer un trabajo interior muy importante. Somos el ejemplo de los niños. Si creemos en algo, si esa es nuestra forma de contemplar la vida, y la que queremos ofrecer a nuestros hijos, sin duda, debemos dar ejemplo. Nuestras ideas deben estar estrechamente ligadas a nuestra forma de actuar…sino…no tiene sentido.
Realmente la competencia, desde mi humilde opinión,  está dentro de mí. Quiero decir que yo tengo que ser competente conmigo misma. Así pues la competencia la tenemos dentro de nosotros. Se trata simplemente de levantarnos intentando superarnos a nosotros mismos, intentando crecer y hacer las cosas cada día mejor por y para nosotros mismos. No mirar al vecino cómo y qué ha hecho, sino mirarme a mi mismo y ver cómo y qué debo hacer para superarme.
En Montessori no hay competencia, los niños no viven ese termino, los adultos de hoy, que confiamos plenamente en Montessori, que damos ejemplo a los futuros hombres y mujeres del mañana (nuestros niños) no deberíamos tampoco sentir esa competencia con nadie…pese que nos haya inculcado eso, desechemos esa idea…y pensemos en cómo hacerlo mejor cada día, pensemos que la competencia la tenemos con nosotros mismos y  no con nadie más.
Es difícil sí y más sabiendo todo lo que hemos recorrido. Pero intentarlo es ya un gran paso. Pensar que realmente no existe competencia si yo se que las cosas que hago las hago con toda mi energía, dando lo mejor de mí. No tengo entonces que sentir ese miedo, o esa frustración de que otro lo pueda hacer mejor, porque si otro lo hace mejor, aprenderé de él seguro, de sus palabras, de su sentir, de sus acciones y aprenderé de mi, por supuesto, de que puedo todavía superarme y hacerlo mejor.

En Montessori aprenderemos sí…a no sentir odio ni envidia sino a conectar con nosotros mismos y con los demás.Así que Montessorimente hablando la competencia no existe con los demás, sino con nosotros mismos. Podemos llamarle «autocompetencia»…esta competencia si es sana.

¿Equivocarse está mal?

A nuestras espaldas llevamos cargada una enorme mochila de aprendizajes…que desde la infancia hemos ido adquiriendo…algunos serán buenos, otros no lo serán…entre ellos posiblemente esté la «loca» idea de que equivocarse está realmente mal…pero… ¿esto es cierto?
Desde la Disciplina Positiva el error no es sino una maravillosa herramienta para aprender, es una oportunidad que nos regala la vida para crecer. Pues el hecho es que somos humanos, que inevitablemente nos tenemos que equivocar, todos, absolutamente todos vamos hacerlo, queramos o no.
Desde la Filosofía Montessori con el error ocurre exactamente lo mismo. Observemos bien el llamado «control de error». Es el que nos avisa de un nuevo aprendizaje, cuando se nos cae un vaso de cristal al suelo, la consecuencia lleva en él un mensaje intrínseco. El mensaje que recibimos es que se ha roto el vaso sí, pero también que la próxima vez debemos coger el vaso con más cuidado. Lo mismo ocurre en cada uno de los materiales que diseñó Montessori, son autocorrectivos, invitan a que el niño se equivoque y pueda él mismo rectificar su error, sin que nadie tenga que decírselo. INVITA A SOLUCIONAR POR SÍ MISMO EL ERROR.
Entonces…¿por qué no damos esta oportunidad no sólo a los adultos sino a los niños? ¿a nuestros hijos? ¿Por qué nos empeñamos en castigarlos cuando algo no lo hacen bien? ¿Por qué juzgamos, etiquetamos, criticamos sus acciones cuando no se acoplan a lo que nosotros consideramos que está bien? ¿ Por qué los comparamos con otros niños cuando queremos que hagan algo bien? Esto lo único que crea tanto en adultos como en los niños (que son los adultos del mañana) es que sientan que realmente no pueden hacer las cosas…que no son capaces…sienten INCAPACIDAD. Sienten que no PERTENECEN, que no se les tiene EN CUENTA.
Aprendamos a ver el error como parte de nuestra naturaleza, desde que nacemos, el error nos va a acompañar, porque es necesario equivocarse para poder aprender. ¿Si no nos equivocásemos que sentido tendrían las cosas? ¿Cómo aprenderíamos? de hecho….¿aprenderíamos algo?
Empecemos a trabajarnos primero nosotros, a trabajar nuestras equivocaciones, a saber verlas, saber darles solución desde la serenidad. Trabajémonos interiormente, como padres, como docentes, como adultos. Empecemos a ver el error no como lo aprendimos…como algo malo…sino como un maravilloso regalo que nos brinda la vida, como una herencia que tenemos en nuestro ADN. Démonos la oportunidad de equivocarnos, démosles a los demás la oportunidad de equivocarse y por supuesto cuando lo hagan reaccionemos de una manera respetuosa. 
Guíemos a nuestros hijos desde el corazón, el amor, la comprensión, demos paso a LA CONEXIÓN y desechemos el CONTROL. Tenemos que empezar a cambiar el chip. Ofrecer a nuestros hijos la oportunidad de solucionar por sí mismos las cosas…apoyarles y acompañarles en buscar soluciones.
¿Cómo? Mediante nuestras expresiones y nuestras palabras podemos acompañarles, entenderles, hacer que sientan que se les tiene en cuenta y dejemos de juzgar criticar, comparar, etiquetar…
Recordemos algo que parece que hemos olvidado…SOMOS HUMANAMENTE IMPERFECTOS…

MONTESSORI educa para la paz

Acercándonos al día de la paz me gustaría que reflexionemos sobre la misma palabra PAZ.
Maria Montessori daba gran importancia a la infancia como uno de los pilares fundamentales de todo ser humano, como la base que sustenta cada una de las etapas por las que pasamos todas las personas.

Para ello nos habló de las diferentes necesidades y cambios desde la infancia hasta la madurez. Hablamos de LOS 4 PLANOS DEL DESARROLLO.
Es por eso que comprendiendo estas necesidades y cambios por los que pasamos todos desde que nacemos, los adultos podemos entender que es lo que sucede en la infancia,la niñez, la adolescencia y la madurez.
Del mismo modo el ser humano por ley natural está hecho para ir conquistando su independencia, desde que es pequeño. Por esta razón poco a poco nuestros hijos son capaces de hacer muchas más cosas por sí mismos, pero es necesario que nosotros como padres nos concienciemos de esta necesidad imperiosa que la naturaleza nos ha regalado PODER SE INDEPENDIENTES.

En la conquista de la independencia,según vamos creciendo nos encontramos en un grado u otro de la misma, siendo:
INFANCIA: independencia física
NIÑEZ: independencia intelectual
ADOLESCENCIA: independencia social
MADUREZ: independencia económica

Así pues, tras leer los libros de la propia Montessori, y estudiarla con pasión y dedicación podemos considerar la paz desde esta misma perspectiva. Entendiéndola como algo más que la ausencia de guerra. Pues la paz debe construirse en el interior de cada ser humano, ser sentida, entendida, practicada y guardada en cada corazón para que finalmente se convierta en una paz social.
¿Pero cómo conseguimos nuestra paz para alcanzar posteriormente la paz social?
LA INFANCIA es la base de todas las buenas intenciones, donde gracias a apoyarla, seguirla, comprenderla, ofrecer buen ejemplo y conectarla con nosotros, los adultos, podremos llegar a crear en nuestros hijos no sólo independencia, autonomía y confianza en si mismos, sino también una verdadera paz interior, una buena base para que se sientan a gusto consigo mismos y por tanto una maravillosa manera de resolver cualquier conflicto…DESDE EL RESPETO, LA EMPATÍA Y LA PAZ.

¿POR QUÉ MONTESSORI EDUCA PARA LA PAZ?
Porque contemplaba la misma no solo como un hecho «político», «religioso» o «económico» sino como una necesidad humana imperiosa en cada habitante del planeta, es por eso que su educación es una educación universal donde no hay distinción de raza, sexo, política, economía ni religión. 
En nuestros días sigue en marcha su legado, entre otras cosas, porque todavía nos falta comprender el verdadero significado de LA INFANCIA y todavía nos falta comprender la verdadera importancia de QUERERNOS A NOSOTROS PRIMERO para poder QUERER A LOS DEMÁS. Montessori no es una moda, Montessori fue una persona entregada a la infancia donde dedicó toda su vida a la observación y comprensión del verdadero pilar de la humanidad LA INFANCIA.
PARA CONSEGUIR UNA PAZ UNIVERSAL PRIMERO HAY QUE TRABAJAR LA PAZ INTERIOR. LA PAZ ES MUCHO MÁS QUE LA AUSENCIA DE GUERRA LA PAZ ES UN ESTADO DE SER Y SENTIR LA VIDA Y ES POR ESO QUE DEBE INICIARSE DESDE QUE NACEMOS.

¿Por qué en Montessori se Motiva y no se Elogia?

Como ya sabéis seguimos los principios de la Disciplina Positiva y de la Educación Montessori. Por lo que ambas es necesario saber que no contemplan ni premios ni castigos.

Así bien podemos considerar que con el elogio o premio tenemos una actitud condescendiente y a la vez manipuladora «me gusta como estás callada», «me gusta como lo has hecho», «si sacas buenas notas iremos al parque de atracciones».

Lo que conseguimos con un elogio o premio no es lo que nos proponemos desde un principio, tratar de expresar nuestra satisfacción ante un hecho, sino todo lo contrario impulsamos a que nuestros hijos cambien su intencionalidad por la influencia de los demás. Los hacemos, sin querer, unos «adictos» al elogio. 

En el interior del niño se crea una única pregunta cuando hablamos del elogio y es «¿qué pensará mi madre/padre?», «¿qué pensarán los demás?». Se trata de una dependencia de que los demás evalúen las acciones, habilidades, o destrezas de otros. 
El elogio o premio lleva consigo un mensaje oculto para la autoestima de nuestros hijos «solo valemos cuando otros nos valoran». Lo que a largo plazo crea una dependencia en cada uno de los propósitos de nuestros hijos.
La frase de «estoy muy orgulloso de ti» cuando nuestro hijo saca buenas notas, o a hecho algo que personalmente nos ha gustado, es atribuir al otro el propio logro no atribuimos a nuestro hijo todo el esfuerzo que ha podido tener en ese hecho.
¿Pero entonces…qué hacemos? ¿Cómo expresamos nuestro agradecimiento, nuestras buenas intenciones, nuestra felicidad? a través de las apreciaciones respetuosas, es decir a través de la MOTIVACIÓN. «Valoro tu colaboración», «agradezco tu compañía» Sin duda la motivación la utilizamos mucho con los adultos «gracias por ayudar» y ¿por qué no lo hacemos con nuestros hijos? 
La motivación ayuda a nuestros hijos a cambiar por sí mismos, a pensar de manera personal «¿qué pienso yo?» no se trata de lo que piensen los demás sino de la importancia que nos damos a nosotros mismos «yo valgo», «yo soy capaz» sin que nadie se lo tenga que decir. Se trata de una auto-evaluación.

Del mismo modo los padres cuando motivamos ofrecemos comprensión y hacemos que nuestros hijos sientan que valen sin la aprobación ajena. Este hecho es muy importante a la hora de desarrollar la autoestima pues les da confianza en sí mismos, les crea una independencia externa.

En el post sobre los castigos, que puedes recordar AQUÍ, vimos que éstos son inmediatos, que la conducta a priori parece extinguida, y es simplemente porque en ese momento crea miedo o confusión, pero a largo plazo crea frustración, revancha, rebeldía…lo mismo pasa con los elogios o premios que a corto plazo parece que funcionan y que no tienen ningún tipo de repercusión pero esto no es así, pues a largo plazo crean dependencia.
Imaginemos…que nuestro hijo ha aprendido a bajarse la cremallera y cuando termina de bajarse la cremallera de su abrigo sonríe de satisfacción pero de pronto le decimos «¡muyyy bien!» nuestro hijo que se hallaba profundamente concentrado en su trabajo de repente se gira nos mira por el alboroto que hemos armado y frunce el ceño (como extrañado).

Al día siguiente realiza otra cosa y nosotros, con toda nuestra buena voluntad y tal vez movidos por la sorpresa e ilusión de un nuevo logro terminamos felicitándole «¡muy biennn!»y además añadimos unos cuantos aplausos, por si no hubiera sido suficiente. A lo que nuestro hijo responde también con palmas. A primera vista parece que el elogio no tenga ningún tipo de repercusión pero llega un día que nuestro hijo se acerca a nosotros con un dibujo y nos dice: «¿mamá te gusta como he hecho mi dibujo?» o «¿papá me he atado bien los cordones?»…hemos creado sin querer una dependencia externa de aprobación.

Maria Montessori en el libro EL NIÑO EL SECRETO DE LA INFANCIA habla de los premios y los castigos, de como con sus observaciones decidieron que en la naturaleza del niño no estaba incluida ninguna de estas dos cosas y dice así «La maestra…me explicó que el niño se hallaba castigado, pero poco tiempo antes había recompensado a otro, aplicándole una cruz dorada sobre el pecho. Pero éste niño al pasar junto al pequeñuelo castigado le había cedido su cruz, como un objeto inútil y molesto (…) Después de una larga experimentación admitimos la confirmación (…) Desde entonces no se distribuyeron recompensas ni castigos. Lo que más nos sorprendió fue el desprecio por las recompensas. Se había producido un despertar de la conciencia, un sentido de la dignidad, que antes no existía».


Por tanto debemos plantearnos realmente que queremos expresar a nuestros hijos, queremos comunicarles nuestra gratitud sobre un hecho y no sobre su persona. 

¿Por qué evitar los castigos? ¿cuáles son sus consecuencias?


Antes de empezar esta entrada me gustaría comentar que me he servido de una
fuente poderosa para poder explicar las consecuencias del castigo. Se trata de
La Disciplina Positiva, que tan bien se complementa con la filosofía
Montessori y de la que ya os he hablado en varias ocasiones. Recordar también que en la educación Montessori no se utilizan premios ni castigos. Por tanto existe una buena unión entre la DP y Montessori.

Veréis existen dos
maneras de interactuar con nuestros hijos una es desde el CONTROL y otra es
desde la CONEXIÓN RESPETUOSA.
Mientras el
castigo es una herramienta para poder tener un CONTROL sobre nuestros hijos. La Disciplina Positiva es una herramienta para poder CONECTAR con nuestros hijos
de manera respetuosa.
Está claro que el
castigo a corto plazo tiene un resultado, y es que en ese momento puede que la
conducta deje de realizarse simplemente por temor…
Pero ¿qué es lo
que realmente está pensando nuestro hijo en ese momento? ¿cómo se siente?
 
El castigo impone
tu voluntad contra la suya, es una lucha de poder. Nace de la irracionalidad,
cuando nuestro cerebro está en estado reptiliano. 
¿Por qué se recurre
al castigo? la prisa, pensar que los padres deben se autoritarios, el hecho de
que los padres sientan que tienen el poder sobre la situación, etc. ¿Pero qué
conseguimos en nuestros hijos con esta actitud? Que se sientan infravalorados,
incomprendidos, con ganas de desafiarnos, con ganas de imponer su voluntad, con
ganas de revancha.
Con los castigos
encendemos en nuestros hijos la mecha de una “Bomba”. Castigo, tras castigo, la
mecha va propagándose, hasta que finalmente la bomba explota.
 
A corto plazo
parece que tenga resultado, pero dentro de nuestros hijos se está creando un
malestar interno, una visión negativa sobre la maternidad y la paternidad,
donde nuestro hijo no se siente a gusto con nosotros sino que siente que tiene
que desafiarnos en todo momento. SE SIENTE AMENAZADO.
La Disciplina
Positiva trata de evitar justamente la imposición, la obediencia, la fuerza,
las relaciones verticales. La disciplina positiva no es a corto plazo, no se ve
en el ahora, es una construcción que se va creando en el interior de nuestros
hijos, en vez de una bomba encendemos una vela. Donde mediante el respeto
mutuo, la escucha activa, la validación de los sentimientos, la comunicación
respetuosa,  el acuedo de
las normas del hogar, las reuniones familiares, el enfoque a soluciones, y
todas las herramientas que sustentan esta filosofía, hacen que poco a poco esa
llamita que hay dentro de nuestros hijos comience a encenderse, a crear un
clima confortable dentro de su ser. 
Con la Disciplina Positiva encendemos una vela. Poco a poco, con respuestas respetuosas, vamos haciendo que sea posible que se encienda esa llamita dentro de nuestros hijos. Y que crezca y comience a crear un clima confortable dentro de su ser. Poco a poco creamos una conexión, donde nuestros hijos confiarán en nosotros, sentirán que se les tiene en cuenta.
Nuestros hijos poco a poco comienzan a
sentir confianza en sí mismos y en nosotros, seguridad en un entorno donde no
se les juzga, no se les culpa, no tienen que tener miedo, y por tanto tienen la
oportunidad de reconocer y resolver sus problemas, experimentan en primera
persona las consecuencias naturales de las cosas y ponen responsabilidad en
cada cosa que realizan.
En cambio mediante
el castigo la unica opción que le damos a nuestros hijos es la de defenderse de
sus propios padres. Nuestros hijos nos ven como una amenaza para su bienestar y
todo ello hace que como padres perdamos la magnífica oportunidad de que ellos
sean capaces de aprender habilidades sociales y de vida: respeto hacía mi
mismo, respeto hacía las personas, respeto hacía el ambiente. Responsabilidad
conmigo mismo, responsabilidad con las demás personas, responsabilidad con el
entorno. Pierden por tanto el saber como responder ante los problemas, pierden
la toma de decisiones, no se enfocan en la solución sino en el problema. Lo que
hace que en un futuro se conviertan en personas poco éticas y compasivas,
personas rebeldes, autoritarias, personas donde les da igual lo que sienta el
otro…
El Castigo lo que
trae con él es la anulación por completo del sentido de pertenencia de nuestros
hijos. Ellos dejan de sentir que pertenecen a la familia, se ven lejos de esa
conexión. Deteriora poco a poco la unión familiar. Conduce indudablemente a que
nuestros hijos piensen y sientan que deben vengarse.

Como padres
debemos dar ejemplo, debemos aprender a canalizar nuestras emociones, debemos
tomarnos un tiempo fuera positivo en los momentos que nos veamos que la “rabia”
se apodera de nosotros. Podemos acudir a nuestra pareja, si en ese momento lo
que vamos a decir a nuestros hijos no va a traer nada bueno. Podemos
marcharnos, respirar hondo, para volver ya tranquilos y hablar las cosas fuera
del problema, desde una visión calmada y enfocándonos en las soluciones. Desde
el respeto, la empatía. Ofreciento por tanto, nuestro mejor YO.

Consecuencias y Soluciones

En nuestra familia somos partidarios de una educación respetuosa y por eso seguimos la filosofía Montessori y nos servimos de herramientas como la Disciplina Positiva.
Hoy quiero hablaros de las consecuencias, de las cuales María Montessori también habló.
Montessori creía que cometer errores era una parte natural del aprendizaje y que ayudaba a los niños a auto-corregirse y desarrollar más confianza en ellos mismo y habilidades para en un futuro tomar mejores decisiones.
En Disciplina Positiva se habla de consecuencias naturales.
Cuando hablamos de consecuencia decimos que se trata de un hecho que deriva de otro suceso. Pero hay que saber distinguir entre una consecuencia natural y una consecuencia lógica.
CONSECUENCIA NATURAL
Se trata de una situación resultante de un momento espontáneo y natural. Son sencillas y efectivas pues ocurren en el momento. Por ejemplo: «Si se te cae un vaso de cristal, se rompe» en (en este caso en concreto en Montessori se habla de Control de error ¿recuerdas?) «Si está lloviendo y estás en la calle, te mojas» «Si no lavas la ropa, está sucia».
CONSECUENCIA LÓGICA
Las consecuencias lógicas requieren la intervención del adulto, en el caso de que la consecuencia natural no tenga un buen desenlace o pueda perjudicar a alguien, por ejemplo, «tener que ir al dentista por tener un diente estropeado». Estas consecuencias tienen más complicación (por lo que hablaremos más adelante, en otro post) . Es importante saber que a la hora de su entendimiento muchas veces se mal utilizan, pues son los padres los que ofrecemos esta consecuencia lógica y a veces se llevan más allá haciendo que el niño pague por un situación en vez de ayudarle a enfocar un solución. Y es por eso que hay que tener en cuenta que una consecuencia lógica no se trata de un castigo -hacer que el niño pague por algo- sino de hacerle comprender al niño un futuro hecho por ejemplo «Si no desayunas cuando llegues al cole tendrás hambre».
SOLUCIÓN 
Muchas veces la cuestión no está en poner tanto énfasis en la consecuencia lógica sino en ofrecer una solución en la que nuestros hijos, si son mayores, puedan ser partícipes de ella. 
También hemos de ser conscientes de que muchas veces sin los anticipadores de situaciones «Después de desayunar nos iremos a comprar» los niños que también tienen sus pensamientos y sus ganas por realizar una actividad se sienten castigados cuando de repente, sin previo aviso, se les obliga a realizar una determinada tarea con la que no contaban.
Y aquí es donde volvemos a la rutina, de la que en otros post ya hemos hablado.
Muchas familias tienen la falsa creencia de que las rutinas rompen toda espontaneidad y naturalidad, cuando en realidad lo que desencadena no tener rutinas es un caos. En los niños la rutina crea seguridad, saben que va a suceder, nada les pilla de sorpresa y evita que cuando estas rutinas se asientan los padres tengamos que dar ordenes. 

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Limites y Normas ¿Por qué son necesarios?

En cualquier ambiente Montessori existen normas. La libertad que se crea en el ambiente es una libertad guiada, una libertad para la convivencia social. Donde es necesario: Respetar a los demás, respetar el material y respetarse uno mismo.
Porque los límites son necesarios para la convivencia. Y es necesario que sean unos límites claros, unas normas sociales que eviten atentar contra la integridad de alguien, que eviten que seamos irrespetuosos con todas las cosas y personas que nos rodean. 
Para ello, como ya sabéis, desde el Blog apostamos por una Disciplina Positiva, que bajo nuestra opinión, se complementa totalmente con la filosofía Montessori.
Los adultos, en este caso, los padres, a la manera de Disciplina Positiva (sino recuerdas que es puedes leer más AQUÍ)  debemos establecer un conjunto de normas para la convivencia en el hogar. Normas que si nuestros hijos son mayores pueden participar de ellas. Mientras nuestros hijos sean pequeños, seremos los padres los responsables de estos límites para su seguridad. Por eso es muy importante crear un ambiente preparado (sino te acuerdas puedes refrescar memoria AQUÍ) creando así condiciones que animen a nuestros hijos a tener conductas adecuadas. Si por ejemplo vemos que nuestro hijo está empezando a golpear un material, o cualquier cosa que tengamos por casa, no siendo esa su utilidad, podemos ofrecerle una alternativa «puedes golpear este tambor, pero este material no, se rompe». Siempre con palabras sencillas, cortas, que puedan entenderlas, sin enrollarnos. Siendo amables pero también firmes.
Para ello nos podemos servir de diferentes herramientas:
-Ambiente preparado. Necesario para que sientan un orden y una seguridad. Éste debe estar dispuesto según su etapa del desarrollo (sino recuerdas puedes ver más AQUÍ)
-Tabla de rutinas. Mostrar a nuestro hijo de manera secuencial que es lo que toca en cada momento. (puedes ver un ejemplo de tabla de rutinas AQUÍ).
-Anticipador de situaciones Si queremos evitar que nuestro hijo se sienta sorprendido cuando de repente nos tenemos que ir de casa o del parque, queremos cambiar una determinada conducta, etc, sería conveniente mostrarle con anterioridad que es lo que va a suceder. 
-Ponernos en sus zapatos. Si a nuestro hijo le apetece ir al parque y en ese momento no puede ser entonces le ofreceremos una respuesta que muestre que le entendemos «Sé que te gustaría ir al parque pero tenemos que volver a casa para cenar y bañarnos» lo más seguro que la reacción sea no querer ir podemos buscar alternativas que lo inviten a participar «Hoy toca tortilla de patata  ¿te apetece batir los huevos?».
Puede pasar también que se enfaden y nuestra actitud debe ser la misma, amable y firme. Actuar siempre desde el corazón, cuando nuestros hijos no pueden mostrarnos lo que sienten porque no tienen suficiente vocabulario «Sé que estás enfadado. Lo entiendo. Podemos venir mañana al parque»
-Organizar actividades adecuadas a sus necesidades -periodos sensibles- (sino recuerdas los periodos sensibles puedes verlo AQUÍ ).
-Confiar en ellos. Dejemos que colaboren en las tareas del hogar. Que sientan que pertenecen. Que son importantes.
Escuchar, respetar, hablar de una manera lo más positiva posible. Sin gritar, sin criticar, sin juzgar, sin etiquetar. Los padres somos el ejemplo de nuestros hijos. Los límites no implican que seamos irrespetuosos sino todo lo contrario las normas y los límites se establecen para ser precisamente respetuosos con nuestro entorno. Lo que hay que tener en cuenta es la manera en la que se ofrecen esos límites. Que debería ser siempre desde amor, la empatía y el respeto.

¿Qué sucederá cuando mi hijo pase de su ambiente Montessori a una escuela tradicional?

Muchas familias Montessori se plantean esta pregunta cuando deciden llevar a sus hijos a un ambiente Montessori. Esta preocupación es muy normal en cualquiera de las etapas de educación Montessori. 
Pongamos por caso que una familia ha decidido llevar a su hijo a un ambiente Montessori. Y el niño ha estado viviendo los primeros años de vida en un ambiente Montessori. Pero por circunstancias de la vida a la edad de 6 años tienen que incorporarse al sistema educativo convencional. ¿Qué sucederá?
Para empezar recordar que según María Montessori los primeros años de vida son los más importantes. En las cuatro etapas del desarrollo (sino te acuerdas puedes verlo AQUÍMontessori hablaba de la gran importancia que cobraba la infancia y la niñez. Como muchos sabéis los niños absorben indiscriminadamente todo cuanto les rodea (de 0 a 6 años), primero de una manera inconsciente 0-3 y después de una manera consciente 3-6. ¿qué pasa entonces si van a un ambiente Montessori, qué absorberán de ese ambiente?
1. Sus necesidades estarán cubiertas. AMBIENTE PREPARADO.
2. Desarrollaran sus habilidades en un ambiente de calma, paz y respeto. Libre de premios y castigos, donde no existe la competencia. VIDA SOCIAL SANA.
3. Desarrollaran la capacidad de elegir y aprender de sus errores. AUTONOMÍA Y SEGURIDAD.
4. Sabrán comportase a nivel social. VIDA PRÁCTICA. GRACIA Y CORTESÍA.
5. Desarrollaran la capacidad de diálogo y acuerdo cuando un material que ellos quieren lo tiene otro compañero. RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS PACÍFICA.
Entonces ¿qué pasará cuando aquel niño, del que hablábamos, tenga que ir a una escuela tradicional cuando cumpla los 6 años?
1. Se sorprenderá cuando le ponga nota a su primer trabajo. 
2. Se sorprenderá cuando le digan que tiene que hacer un exámen de algo que para él es sencillo.
3. Se sorprenderá cuando le digan que tiene que estar tantas horas sentado frente a la pizarra sin poder moverse.
4. Se sorprenderá de ver que hay niños tan competitivos por sacar la mejor nota.
5. Se sorprenderá de ver que hay algunos niños que están desilusionados y que insultan al/la profesor/a.
6. Se sorprenderá de que todos tengan la misma edad.
Se sorprenderá de muchas cosas, pero…
7. Será una persona segura de si misma, sin miedos, con criterio y autonomía.
8. Será capaz de realizar cualquier actividad sin la aprobación de nadie.
9. Será capaz de ofrecer su ayuda cuando se la pida un compañero. Y cuando vea que un compañero la necesita.
10. Será capaz de resolver un conflicto mediante el respeto y la paz.
11. Será capaz de aprender de sus errores y cuando cometa alguno y no sepa cual es, preguntará, pues querrá saber dónde está el error.
12. Será un alma con ganas de descubrir y hacer nuevas amistades.
Pero para facilitar el paso de un ambiente Montessori a una escuela tradicional también es importante una buena comunicación entre la escuela
Montessori y la escuela tradicional, o lo que es lo mismo la guía y la nueva maestra (maestro). Además debe de haber una implicación por parte de las familias, del padre y la madre. Y por qué no…las guías Montessori pueden visitar la escuela
tradicional y preparar al niño para enfrentar cualquier diferencia.
También se puede animar a las maestras de escuelas tradicionales a
que visiten las clases Montessori para observar el nivel de trabajo
académico.
También es importante que los padres hagan un seguimiento de trabajo de sus hijos en su nueva
situación, manteniendo del mismo modo un contacto continuo con la
maestra de la escuela tradicional. Se trata de un trabajo de comunidad. De madres, padres y maestras, para asegurar
que el niño continue con su amor por el aprendizaje ya adquirido en
Montessori.
Personalmente creo que lo más probable es que se adapte sin problemas a su
nuevo entorno. 
Los padres que deciden llevar a sus hijos a un ambiente Montessori deben tener claro que
los hábitos y habilidades que el niño desarrolla en un ambiente Montessori le ayudarán para toda la vida, incluyendo la
escuela tradicional. Le ayudarán a trabajar más eficazmente, a
observar más cuidadosamente y a concentrarse más efectivamente a
donde quiera que vaya. Pues no debemos olvidar que la educación Montessori es una educación que prepara para la vida sea cual sea su circunstancia.
imagen de: http://www.espondilitis.eu

Si queréis saber más cosas acerca de este tema y otros que ocupan la educación Montessori os esperamos en facebook.

La Educación Montessori una Educación para la vida

Muchas personas que desconocen la educación Montessori piensan que Montessori es una burbuja en la que los niños están «separados» del mundo social y realmente lo único que se trabaja son los materiales y la individualidad del niño y por tanto el aspecto social se olvida ¿Pero esto es así? 
Pues bien hoy quiero ofreceros la REALIDAD.
Antes de empezar quiero recordar lo que continuamente decimos en el blog MONTESSORI NO SON SOLO MATERIALES y AQUÍ UNA DE ESAS RAZONES.
LA EDUCACIÓN MONTESSORI Sí SOCIALIZA, sí existe vida social, sí existe desarrollo social. No es ninguna burbuja, los niños están en contacto con la realidad de su día a día, nada que no vayan a ver en un futuro, nada que no vayan a ver en su vida cotidiana.
A mi me gustaría enfocar la pregunta así ¿POR QUÉ EN MONTESSORI HAY UN DESARROLLO SOCIAL? pero quizás muchas personas lo pregunte de este modo ¿POR QUÉ MONTESSORI NO ES INDIVIDUALISTA, NO ES UNA BURBUJA, NO ES ANTISOCIAL?
Veamos voy a nombrar algunas de las muchas cosas que hacen de la EDUCACIÓN MONTESSORI UNA EDUCACIÓN SOCIAL.
1. Hay un ambiente preparado dispuesto para que los niños escojan espontáneamente la actividad que quieren realizar. LOS NIÑOS DESARROLLAN LA PROPIA ELECCIÓN, SU CRITERIO, SU TIEMPO (lo invierte en lo que considera importante para sí mismo).
2. No hay dos materiales iguales. Si un niño está utilizando un material y otro niño lo quiere, evidentemente, la propia naturaleza les muestra que tienen que esperar. LOS NIÑOS DESARROLLAN LA RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS. 
3. Edades mixtas. Forman una mini-sociedad. En la vida real no nos encontramos con personas de nuestra misma edad en nuestro grupo de amigos, en la calle, en cualquier situación, es muy díficil que ocurra, posiblemente este hecho solo ocurra en las escuelas convencionales. LOS NIÑOS DESARROLLAN UNA PERCEPCIÓN SOCIAL REAL. MINI-SOCIEDAD.
4. Amplio número de niños de distintas edades. El adulto pasa inadvertido. Los niños se ayudan entre ellos, y no recurren continuamente al adulto de referencia, ejerciendo así una mayor autonomía y aprendiendo de sus errores. EL NIÑO DESARROLLA EL APRENDIZAJE DE COMUNIDAD SOCIAL, EL ALTRUISMO Y LA VOLUNTAD. 
5.No existe la competitividad. No se premia ni se castiga. LOS NIÑOS DESARROLLAN SU AUTOESTIMA Y SEGURIDAD. APRENDEN QUE EL ERROR ES UNA OPORTUNIDAD DE APRENDIZAJE (mostrándose así como algo bueno) Y QUE TODAS LAS PERSONAS SOMOS VALIOSAS (la educación Montessori por tanto es inclusiva).
¿QUÉ CONCLUSIÓN SACAMOS?
La propia María Montessori decía «Las únicas oportunidades de vida social que tienen los niños en las escuelas comunes son los recreos o las escasas excursiones, mientras que los niños de nuestras escuelas siempre viven en comunidad trabajadora»
Y para terminar quiero decir que personalmente apoyo enormemente a todos esos docentes de escuelas convencionales que están esforzándose por llevar a la escuela pública una educación respetuosa con el niño. Pues muchos se encuentran solos, sin apoyo y otros tienen la suerte de tener un gran equipo con el que apoyarse y avanzar. Pero todos tienen y sienten que la educación es un pilar  importante en la vida de nuestros niños, esos futuros adultos. Sienten que su profesión vocacional es mucho más de lo que pintan los de arriba, sienten que hay que luchar, que se puede hacer un mundo mejor. Y que el sistema actual debe de cambiar. Desde aquí quiero deciros NO ESTÁIS SOLOS, SOMOS MUCHOS LOS QUE APOSTAMOS POR ESE CAMBIO, MUCHOS DOCENTES, MUCHOS PADRES, MUCHAS MADRES, MUCHAS FAMILIAS, las que apostamos por un cambio educativo.

Del mismo modo también apoyamos a todas aquellas personas que emprenden su proyecto educativo de educación respetuosa.

Solo deciros ¡ÁNIMO VALIENTES! Vuestra valentía será nuestra esperanza, vuestra fuerza será nuestra unión. EL DESARROLLO DE UNA VIDA SOCIAL es necesaria para nuestros pequeños ¿qué mundo estamos dejándoles? ¿qué valor y ayuda les damos a los docentes que con el sudor de su frene se esfuerzan por conseguir que se respeten los tiempos, la espontaneidad, la libertad, la paz, para los niños? NUESTROS HIJOS SON EL FUTURO. LOS DOCENTES Y FAMILIAS SOMOS SUS GUÍAS. 

REFLEXIONEMOS. RESPETEMOS. ACTUEMOS.
Podéis seguirnos en facebook.